
Estudio de la población de los municipios de la comarca abulense de Tierra de Arévalo y La Moraña durante los últimos cien años
Luis José Martín García-Sancho
Introducción
Al principio del confinamiento empecé algo que tenía pensado hacer desde hace tiempo, un estudio de la evolución de la población de la comarca de La Moraña y Tierra de Arévalo a lo largo de los últimos cien años. Un siglo en la demografía de cada municipio.
Lo hice, recopilé todos los datos, escribí un pequeño artículo que publiqué en La Llanura y en mi blog Arevaceos... y ahí dejé aparcados todos esos datos... hasta ahora que, con mucho tiempo y paciencia los he interpretado y desarrollado pueblo a pueblo para poder ver la tendencia de nuestros pequeños y olvidados municipios.
Muchos se encaminan, lenta pero inexorablemente, hacia la desaparición, a convertirse en despoblado. A no ser que se tomen de forma urgentemente políticas, acompañadas de presupuesto, que reviertan esta situación.
Algo parecido a un éxodo urbano que dé trabajo y vivienda a urbanitas en paro, igual que hizo la industria de las ciudades en los años sesenta y setenta con la población rural. Se estudia la demografía de los últimos cien años de la comarca abulense de Tierra de Arévalo y La Moraña. De los 68 municipios que componen la tierra llana de Ávila. Que son por orden alfabético:
Adanero, Albornos, Aldeaseca, Arévalo, Aveinte, Barromán, Bercial de Zapardiel, Bernuy Zapardiel, Blasconuño de Matacabras, Blascosancho, Cabezas de Alambre, Cabezas del Pozo, Cabizuela, Canales, Cantiveros, Castellanos de Zapardiel, Cisla, Collado de Contreras, Constanzana, Crespos, Donjimeno, Donvidas, El Bohodón, El Oso, Espinosa de los Caballeros, Flores de Ávila, Fontiveros, Fuente el Sauz, Fuentes de Año, Gimialcón, Gotarrendura, Gutierre-Muñoz, Hernansancho, Horcajo de las Torres, Langa, Las Berlanas, Madrigal de las Altas Torres, Mamblas, Moraleja de Matacabras, Muñogrande, Muñomer del Peco, Muñosancho, Narros de Saldueña, Narros del Castillo, Nava de Arévalo, Orbita, Pajares de Adaja, Palacios de Goda, Papatrigo, Pedro Rodríguez, Rasueros, Rivilla de Barajas, Riocabado, Salvadiós, San Esteban de Zapardiel, San Juan de la Encinilla, San Pascual, San Pedro del Arroyo, San Vicente de Arévalo, Sanchidrián, Santo Tomé de Zabarcos, Sinlabajos, Tiñosillos, Vega de Santa María, Velayos, Villanueva de Gómez, Villanueva del Aceral, Viñegra de Moraña.
Métodología
Se han recopilado los datos de la población de los municipios de La Moraña y Tierra de Arévalo durante el último siglo, es decir desde 1920 hasta 2019, a partir de los datos publicados del Instituto Nacional de Estadística (INE). Cien años de historia a través del número de habitantes, que nos indica si los pueblos han sido más pequeños o más grandes que ahora. O si siempre, por ejemplo, ha existido una tendencia decreciente en cuanto al número de habitantes.
Resultados
En la actualidad, con los datos del censo de 2019, la población de La Moraña es de 21.805 personas. El pueblo con mayor población es Arévalo con 7.986 habitantes seguido de Madrigal de las Altas Torres con 1.415, los dos únicos municipios que superan el millar de habitantes. En cambio, con menos de 50 personas hay cinco, los más pequeños son Donvidas con 34 habitantes y Blasconuño de Matacabras con 16. Con menos de cien personas hay 22 municipios, entre 100 y 500 hay 39 y con más de 500 solo siete.
Pero, analizando los datos desde el principio, es decir desde el año 1920, nos llevamos la primera sorpresa, ya que los dos municipios con mayor población eran Arévalo y Madrigal, pero con una diferencia muy pequeña, no tan acusada como en la actualidad: Madrigal con 3.172 habitantes y Arévalo tenía, tan solo, 3.474 habitantes. Hace un siglo ocho municipios superaban los mil habitantes: Velayos, Sanchidrián, Adanero, Nava de Arévalo, Horcajo de las Torres y Fontiveros, junto a los ya nombrados Arévalo y Madrigal, en una comarca que contaba con 38.356 habitantes. En el año 1920 no había ningún pueblo que bajara de los 100 habitantes (cuando ahora hay 23) 41 estaban por debajo de 500 y 27 por encima.
Si comparamos la población actual con la del año 1920 podemos comprobar que se ha producido una pérdida de 16.551 habitantes, es decir el 43,15% de la población.
Pero la dinámica demográfica no ha sido siempre a la baja, ya que durante la primera mitad del siglo pasado la tendencia era al alta. La mayoría de los pueblos incrementaban año a año su población hasta la década de los años 50. Ese año fue, precisamente, el que registró la mayor población de La Moraña con 46.516, es decir 24.711 habitantes más que ahora, más del doble, entonces, la pérdida actual de habitantes respecto a 1950 es del 53,12%. En el año 50 del pasado siglo había nueve municipios que superaban los mil habitantes. El mayor de ellos era Arévalo con 5066 seguido por Madrigal que también había aumentado a 3796. Con más de 500 había treinta y dos pueblos, y entre 100 y 500 treinta y seis municipios, no habiendo ninguno con menos de 100, los dos más pequeños en este año de 1950 eran Canales con 173 (ahora 45) y Blasconuño de Matacabras con 159 (ahora 16).
La mayoría de los pueblos alcanzaron su máximo en 1950, otros en 1960, y es a partir de ahí donde se produce un desplome en picado. Año a año casi todos los pueblos pierden mucha población y muy deprisa. Empezaba a producirse el éxodo rural que vació y sigue vaciando los pueblos de forma continua. Hay algunas excepciones a este descenso, como Arévalo y Tiñosillos, cuyo crecimiento desde los años 20 del siglo pasado no se detiene hasta 2010.
En cambio, para otros municipios el descenso ha sido la norma desde el año 1920, sin experimentar el crecimiento que experimentaron la mayoría de los municipios hasta la década de los 50, en este caso se encuentran, por ejemplo, Adanero, Gutierre-Muñoz, Pajares de Adaja y Velayos. El caso de Adanero ha sido especialmente acusado, ya que en cien años ha pasado de contar con 1042 habitantes, a los 196 con que cuenta en la actualidad, una pérdida de 846 personas, lo supone una merma poblacional del 81,19%.
Uno de los municipios con mayor descenso es Blasconuño de Matacabras, aunque nunca ha tenido mucha población, en 1930 alcanzó el máximo con 175 habitantes y en la actualidad solo 16; ha perdido 159 habitantes, o lo que es lo mismo el 90,86% de la población.
También se debe tener en cuenta que, la población de la comarca de La Moraña sin Arévalo es de 13.819 habitantes, o lo que es lo mismo, Arévalo aporta al cómputo total más del tercio de la población, exactamente 7.986 habitantes, un 36,62%. Por lo tanto las cifras de descenso poblacional a nivel global, es decir, con Arévalo incluido, pueden parecer engañosas. Entonces, eliminando a Arévalo de los datos de población nos encontramos que la población de la comarca, sin Arévalo, en 1920 era de 34.528 habitantes (38.002-3474), en 1950 era de 41.450 (46.516-5066) y en 2019, como ya se ha dicho de 13.819 (21.805-7.986). Con estos datos las proporciones de pérdida de población cambian ostensiblemente:
- Respecto a 1920 la comarca (sin Arévalo) ha perdido 20.709 habitantes, el 59,98% (en lugar del 43,15% si incluimos a Arévalo).
- Respecto a 1950, año de mayor población, la comarca (sin Arévalo) ha perdido 27.631 habitantes, el 66,66%, ¡dos tercios de sus habitantes! (en lugar del 53,12% si incluimos a Arévalo).
Por lo tanto la proporción de pérdida real de la inmensa mayoría de los municipios es mucho más acusada, lo que hace más preocupante y dolorosa la situación de la comarca.
A lo largo de estos cien años, once municipios han superado el millar de habitantes, en la actualidad solo dos le superan. Muchos de los municipios que hoy no superan los 100 habitantes, tal y como nos dicen los datos, y ante la desidia de las administraciones, podrían tener los días contados.
En la tabla I se resumen los datos de todos los municipios ordenados por orden alfabético desde 1920 hasta 2019
TABLA I
Evolución de la población en la comarca de La Moraña y Tierra de Arévalo durante el último siglo (1920 - 2019) por orden alfabético


Evolución de la población en la comarca de La Moraña y Tierra de Arévalo durante el último siglo (1920 - 2019) por orden decreciente

En rojo la mayor población que alcanzó cada municipio.
Conclusiones
Sería muy conveniente estudiar las causas del aumento poblacional acaecido en la comarca a lo largo de la primera mitad del siglo pasado, para ver si pueden ser adoptadas en la actualidad.
Ante el desplome de la población de la comarca ocurrido durante el periodo conocido como éxodo rural en los años sesenta y setenta del pasado siglo, sería muy conveniente revertir la situación y provocar un éxodo urbano de las ciudades a los pueblos. Para que no desaparezcan decenas de pueblos de la Tierra de Arévalo y La Moraña que, en la actualidad, parecen estar condenados a convertirse, más pronto que tarde, en despoblados, como ya ocurrió hace poco con Villar de Matacabras, son necesarias políticas más comprometidas, más decididas, más eficaces.
Un ejemplo concreto de políticas locales repobladoras, son las ofertas de vivienda gratuita y trabajo asegurado, que han lanzado a la desesperada muchos pequeños municipios de la geografía española, para atraer a parejas jóvenes con hijos para que no se cerrara la escuela. Han dado resultado, han asentado población urbana joven y han conseguido mantener la escuela abierta.
Políticas repobladoras de este tipo, convertidas en leyes, con el apoyo del gobierno nacional o regional, que ofrezcan vivienda gratuita a jóvenes con hijos o en edad de tenerlos, para que ocupen de forma legal alguna de las muchas viviendas que van quedando vacías en los pueblos, al mismo tiempo que les ofrecen un puesto de trabajo fijo y seguro o la posibilidad de convertirse en agricultores autónomos con parcelas de terreno que cultivar o con talleres o locales donde poder ejercer una profesión, deberían ponerse en marcha y sin dilación a gran escala. Algo de esto ya se apuntaba en el artículo "Contra la despoblación repoblación", publicado en este mismo blog.









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