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Castilla y León cada vez más cerca de la Fase 1 para la vuelta a la normalidad

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El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que ha participado en la décima reunión del presidentes autonómicos con el presidente del Gobierno, ha anunciado que la Junta pedirá el paso a la fase 1 para todo el territorio de la Comunidad la próxima semana si se sigue cumpliendo la actual evolución epidemiológica. Por ello, ha realizado un llamamiento a la responsabilidad individual y colectiva de toda la sociedad con el objetivo de mantener y garantizar la distancia de seguridad. “Ahora es el momento, de progresar, de pasar a la fase 1”, ha señalado.

 

Según ha explicado, la consejera de Sanidad contactará  con los responsables municipales de los principales ayuntamientos de la región, así como con todas las diputaciones provinciales y el Consejo Comarcal del Bierzo para explicar las medidas que se deben adoptar para poder pasar de fase. Entre esas cuestiones en las que se debe insistir, se pedirá a la Delegación del Gobierno y a los ayuntamientos con policía local que intensifiquen su presencia en las calles, con el objetivo de poder garantizar el cumplimiento de la distancia social. También se solicitará la utilización de mascarillas para aquellas personas que tienen que trabajar cara al público, y un mayor control en los medios de transporte colectivo, tanto en lo que a la  desinfección de los vehículos, como a la distancia entre pasajeros se refiere.

 

Para poder pasar a esa fase 1, Fernández Mañueco ha subrayado que la Junta de Castilla y León va a poner todo lo que esté en su mano, tanto en el ámbito hospitalario como en el de la atención primaria, en todas las provincias de la región, proporcionando el personal, las instalaciones, los medios tecnológicos y los equipos de protección necesarios para seguir luchando contra el coronavirus.

Estado de alarma

Respecto del Estado de Alarma, ha recordado que Castilla y León fue la primera comunidad autónoma en pedirlo, pero que durante estas semanas también se ha pedido que se fueran dando pasos en el ámbito de la desescalada jurídica, regularizando los plazos administrativos y buscando la fórmula jurídica más adecuada para garantizar aspectos como el control en la movilidad entre provincias.

 

Así, ha recordado que la Junta ha estado actuando siempre desde la prudencia y la colaboración, pero que es el momento de que el Gobierno realice a su vez un  mayor esfuerzo en la flexibilidad de los plazos y en la agilidad en la toma de decisiones para la desescalada, con el objetivo de que “aquellos que hemos optado por un camino más prudente, una vez que vayamos recuperando posiciones podamos  ir agilizando y ganando terreno”, ha afirmado.

 

En relación a las mascarillas, Fernández Mañueco ha reclamado al Gobierno una mayor certidumbre y claridad, ya que las comunidades autónomas tienen que saber quién es el responsable de entregarlas, a quién se tienen que entregar, cuándo se deben utilizar y cuál es la duración de cada tipo de ellas. Igualmente, respecto del equipamiento, ha exigido un mayor esfuerzo de planificación ya que el sistema sanitario público y de servicios sociales debe disponer del material necesario, y actualmente existe una situación de escasez, sobre todo en productos como los guantes.

 

En este mismo sentido, ha explicado que la línea de autoabastecimiento por la que han optado muchas comunidades autónomas requiere que se agilicen los trámites y los criterios para que muchos laboratorios puedan trabajar.

 

 

 

 

Pasan a la fase 1 42 zonas básicas de salud

Tras la propuesta de Castilla y León a la autoridad central sanitaria, han pasado a la fase 1 un total de 42 nuevas zonas básicas de salud, que suman 225.657 habitantes, para pasar el próximo lunes, 18 de mayo, a la Fase 1 de la desescalada. Esta segunda propuesta se suma a la ya aprobada de 26 zonas y 53.000 habitantes, con lo que la cifra global, si es autorizada, será de 68 zonas y 278.657 personas.

 

La mayor novedad de este plan es que se incluye toda un área de salud completa con zonas básicas rurales y urbanas, no sólo las primeras como hasta ahora. En concreto se trata del área de salud del Bierzo, con su capital Ponferrada incluida, sumando 129.262 habitantes propuestos para pasar a Fase 1.

 

El marco territorial diseñado para esta nueva propuesta se modifica con respecto a la primera solicitud y se amplía, incluyendo las zonas básicas de salud o bien las áreas de salud. En el primer caso deben cumplir los criterios técnicos mencionados a continuación, excepto si comparten municipio con otras zonas que no los cumplan. Si se elige un área de salud, debe cumplir los criterios siguientes (si en ella existen zonas básicas que no cumplan algún/os criterio/s epidemiológicos y de capacidad diagnóstica, se hará una valoración individualizada).

 

Hay que recordar que el marco territorial de las primeras 26 zonas seleccionadas, con fecha de corte 3 de mayo, fueron únicamente las zonas básicas de salud de tipo rural, con el criterio de que hubiera cero casos (tanto confirmados como sospechosos) en los 7 días anteriores en cada zona seleccionada.

 

Criterios

Así, el primer grupo de criterios es de tipo epidemiológico y de capacidad diagnóstica, y son los siguientes: Incidencia acumulada de casos confirmados (PCR+) en los 14 días previos a la fecha de corte (≤ 3 casos / 10.000 habitantes); Incidencia acumulada de casos confirmados (PCR+) en los 7 días previos a la fecha de corte (≤ 1 casos / 10.000 habitantes); y número de PCRs realizadas en la zona (área) / número de casos sospechosos en la zona o área de salud  (≥ 2 PCRs por caso).

 

El segundo grupo de reglas se refiere a los requisitos que hay que cumplir para la desescalada en la zona o área y que son, en primer lugar, que al menos haya un profesional de referencia por cada 5.000 habitantes para vigilancia epidemiológica en los centros de salud. A continuación, se exigirá la existencia de protocolos y formación recibida en los centros de salud sobre las actuaciones de registro de casos y rastreo de contactos.

 

Otro de los criterios importantes obliga a contar con un protocolo o plan para asegurar el manejo correcto de residencias de personas mayores.

 

Además, se va a exigir que la zona a desescalar cuente con equipos de protección individual suficientes, así como con información sobre la inclusión en desescalada recibida por los coordinadores de los centros de salud y, por supuesto, la ya conocida capacidad suficiente de los hospitales de referencia de cada zona básica de salud, según criterios del Ministerio de Sanidad.

 

Por tanto, en esta segunda propuesta diseñada por los técnicos de la Junta de Castilla y León se han incluido 225.657 habitantes de 42 zonas básicas (ver cuadro adjunto) y pertenecientes a diez de las once áreas de salud en que se distribuye el mapa regional (todas salvo Valladolid Este), que sumados a los habitantes de las 26 zonas aprobadas la semana pasada suman un total de 278.657.

 

Distribuidos por áreas, el número de zonas básicas y de personas que cambiará este próximo lunes a la Fase 1 es el siguiente: Ávila, tres zonas y 6.834 personas; Burgos, cinco y11.619; León, tres zonas y 12.621 habitantes; El Bierzo, once zonas -cuatro de ellas urbanas- y 129.262 personas; Palencia, cuatro y 20.758; Salamanca, seis y 19.507; Segovia, dos y 5.125; Soria, dos y 5.599; Valladolid Oeste, tres y 6.302; y Zamora, tres zonas básicas y 8.030 habitantes.

Recuperación económica

En el ámbito económico, el presidente de la Junta ha vuelto a pedir la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera y ha afirmado que la recuperación económica se va a conseguir desde la seguridad sanitaria. “La economía la vamos a reactivar desde la seguridad sanitaria”. Por ello, ha reclamado un trato singular para aquellas comunidades autónomas que han optado por una actuación prudente en el proceso de desescalada, ya que necesitan una mayor financiación, tanto para las propias administraciones públicas como para los sectores productivos de cada una de ellas. “Apostar por la prudencia debe tener su recompensa”.

 

Asimismo, ha insistido en la necesidad de fijar los criterios de reparto del fondo no reembolsable anunciado por el Gobierno para afrontar la factura por la Covid-19, así como en la reivindicación de que las comunidades autónomas puedan participar en el fondo de reconstrucción de la UE.

 

Castilla y León también ha reclamado de nuevo un plan de choque para el turismo, la hostelería y el comercio, al que se unirían los planes específicos para el sector de la automoción y para la industria agroalimentaria, ya que una parte de ellas está muy orientada hacia la hostelería, sector que está sufriendo especialmente.

 

En cuanto a los ERTE, Fernández Mañueco ha explicado que las comunidades autónomas han coincidido en reclamar al Gobierno agilidad en el pago y mayor flexibilización para aquellos sectores con mayor retraso en su reactivación.

 

Durante esta reunión también se ha pedido que todas las administraciones locales puedan hacer uso de sus superávits siempre que vayan orientados a pagar la factura Cóvid o a la creación de empleo.

 

Por último, el presidente de la Junta ha realizado una defensa del medio rural, donde ha apostado por la necesaria transformación digital y la extensión de internet a todos los rincones de la Comunidad, puesto que ello permite el teletrabajo, la telemedicina, la teleasistencia y la educación online.

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