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y Reportajes desde La Argentina para goce y disfrute de los argentinos
y de los españoles por Enrique F. Widmann-Miguel - IberInfo www.iberinfo.com.ar Miembro fundador de
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Curso 2008
+crónicas
Homenaje a
Castelao en Buenos Aires
Con motivo de cumplirse el 58º aniversario de la muerte
de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, la colectividad
gallega de Buenos Aires lo recordó con un sentido homenaje
que, organizado por la Federación de Sociedades Gallegas
de la República Argentina, se realizó la tarde
del lunes 7 de enero.
La ceremonia
se llevó a cabo en la plaza donde se encuentra emplazado
el busto del insigne gallego, situada en Independencia y Bernardo
de Irigoyen, de la capital argentina; ciudad en la que residiera
hasta su muerte ésta emblemática figura de la galleguidad.
Mas de 40º
C de sensación térmica en la tarde veraniega no
amilanaron a los numerosos integrantes de la colectividad gallega
que allí se reunieron.
Hacia las 20
horas, acompañado por gaiteros y abanderados portando
las banderas de Galicia y la tricolor adoptada por decreto del
27 de abril de 1931 del Gobierno provisional de la Segunda República
española, se hizo presente el presidente de la Federación
de Sociedades Gallegas, D. Francisco Paco Lores Mascato.
Los músicos
interpretaron el himno gallego, que fue coreado por los presentes.
A continuación, Lores en lengua gallega- se dirigió
a todos, trazando una reseña de la vida, obra y trayectoria
política de D. Alfonso Daniel Rodríguez Castelao,
insigne galleguista; destacando sus valores; refiriendo también
su firme intención de seguir trabajando por una real y
concreta autonomía de Galicia.
Paco Lores,
emigrante gallego originario de O Grove (Pontevedra) llegó
como emigrante a Buenos Aires en el buque Entre Ríos
el 1 de agosto de 1952. En el plano laboral, desarrolló
una empresa metalúrgica en el Gran Buenos Aires, donde
también formó su familia; teniendo, además,
vasta y destacada trayectoria institucional en la colectividad
gallega de Buenos Aires.
Posteriormente,
se realizó una ofrenda floral, que fue colocada al pie
del monumento y se repartieron copias de la ficha de afiliación
de Castelao al Centro Republicano Español de Buenos Aires,
fechada en 1943.
Además,
gaiteros y tamborileros ofrecieron muñeiras y jotas, para
deleite del público allí presente, algunos de cuyos
integrantes salieron a bailar al son de éstos ritmos.
Alfonso
Daniel Rodríguez Castelao
Castelao nació
en Cabo de Vila, concejo de Rianxo (A Coruña), el 30 de
enero de 1886. Cursó en Rianxo sus estudios primarios
y, reclamado por su padre -emigrado en Argentina-, marchó
a la provincia de La Pampa -entonces territorio nacional-, en
1896, permaneciendo allí, hasta que en 1900 regresó
a Galicia con su madre y hermanos, donde algunos años
más tarde volvería su padre.
Licenciado
en Medicina, en 1909, comenzó a publicar sus primeras
caricaturas en Vida Gallega y El cuento semanal.
La influencia
de su padre lo llevó a militar en las filas del conservadorismo
gallego. En 1910 volvió a Rianxo, dispuesto a ejercer
como médico rural, participando en la creación
de El barbero municipal, semanario en el que tuvo destacado protagonismo;
contrayendo matrimonio en 1912, con doña Virginia Pereira.
Poco a poco
se fue alejando de la medicina, y comenzó a colaborar
en algunos semanarios de la Galicia peregrina, como La voz de
Galicia, de Buenos Aires. De entonces, son sus primeros galardones
nacionales y sus colaboraciones en La Esfera, A nosa terra, y
El sol. En su obra literaria, que se caracteriza por su tono
realista y popular, destacan Os dous de sempre (novela, 1934);
Retrincos (narraciones breves, 1934); Os vellos no deben namorarse
(comedia con escenografía propia, escrita en 1941, publicada
en 1953); Sempre en Galiza, editada por el desaparecido Centro
Orensano, de Buenos Aires, que constituye una exposición
de sus ideas políticas
Los años
previos a la guerra civil fueron testigos del creciente prestigio
de Castelao, que retratara magistralmente la vida popular de
Galicia, denunciando agriamente el secular caciquismo, la prepotencia
de los poderosos y los abusos de la burguesía, siempre
asentada en el esfuerzo, los trabajos y fatigas del pueblo.
La limpieza
de sus dibujos reflejaron la opresión de los campesinos,
la codicia de los clérigos y terratenientes y la angustia
de las gentes condenadas a la pobreza o a la emigración.
Publicó varios álbumes, entre ellos Nous (1931),
Atila en Galicia (1938), y Milicianos (1940)
Galleguista
convencido, en 1936 fue el candidato más votado del Frente
Popular en la provincia de Pontevedra, convirtiéndose
en un apasionado defensor del estatuto de autonomía de
Galicia.
El alzamiento
militar del 18 de julio, lo sorprendió en Madrid. Con
otros intelectuales y artistas republicanos, en el año
1937 se trasladó a Valencia, donde realizó las
estampas de Galicia Mártir. Por encargo de la República
viajó, en 1938 a la U.R.S.S. y a Estados Unidos y en noviembre
de ese año llegó a La Habana, donde se le brindó
un multitudinario recibimiento. En la capital cubana, Castelao
era ya uno de los intelectuales gallegos más conocidos
y respetados en la colonia gallega, especialmente entre los miembros
de la Hermandad Gallega, que agrupaba a los miembros republicanos
del poderoso Centro Gallego.
Castelao se
involucró muy intensamente en la campaña electoral
de la que surgiría el presidente del Centro, acto que
se llevó a cabo el 1 de enero de 1939. Fue la única
vez en su vida que estuvo directamente enrolado en el aspecto
político de una sociedad de emigrantes, y ello resultó
decisivo en el resultado.
Castelao ratificó
en aquellos días sus grandes dotes de propagandista, reveladas
durante la campaña por el estatuto de Galicia, poco antes
de la guerra civil.
El final de
la contienda decidió definitivamente su exilio. En el
año 1940 partió hacia Argentina, recibiendo el
cálido homenaje de sus paisanos en la escala de Montevideo.
Entre los años
1940 y 1945 residió en Buenos Aires, con algunos intervalos
en México, Montevideo y París. En 1945, volvió
a Cuba, tras una reunión de las Cortes de la República,
celebrada en México.
A pesar de
su trabajo literario, Castelao vivió en América
la fiebre política, muy intensa entonces entre la colonia
gallega. Una selección de sus cartas, que publicara la
revista A nosa terra, nos revela su ideario político y
su vida en Buenos Aires. Escribía en 1948, en carta a
Alfredo Somoza "Yo que sólo tenía vocación
de artista e inclinaciones a la vida sentimental, llevo muchos
años entregado oscuramente a nuestra causa, hasta el punto
de que ya no me preocupo de mí, ni siquiera de la salud,
que se va quebrantando".
En 1946 viajó
a París como ministro del gobierno republicano de José
Giral Pereira. A su regreso a Buenos Aires, su salud se deterioró
en forma alarmante y cayó en una profunda crisis emocional,
en la que debe haber influido su falta de contacto con los amigos
de Galicia.
Falleció
el 7 de enero de 1950, en el sanatorio del Centro Gallego de
Buenos Aires, recibiendo un cálido y multitudinario homenaje
póstumo.
Sus restos
permanecieron en el Panteón del Centro Gallego, del porteño
cementerio de la Chacarita, hasta que en 1984 fueron trasladados
a la nueva Galicia autonómica, donde descansan desde el
26 de junio de ese año, en el Panteón de Gallegos
Ilustres del compostelano convento de Santo Domingo de Bonaval. |