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El deporte, nuevo opio del pueblo
En una semana en la que ha sido aprobada una polémica Reforma Laboral y uno de los jueces más conocidos de nuestro país ha sido inhabilitado de su cargo durante los próximos once años por escuchas en el caso Gürtel, los españoles andamos preocupados por las mofas de los guiñoles franceses al deporte español.
El “caso Contador” sin duda ha levantado un malestar generalizado por la aparente injusticia que se desprende de una sentencia en la que en ningún caso se habla de dopaje intencionado, sino que “es más que probable que haya sido causado por la ingestión de un suplemento alimenticio contaminado”, descartando la ingestión de carne contaminada, pero también que se produjera por trasfusión sanguínea. Contador es inocente, pero se le penaliza con dos años de inhabilitación y la retirada de los títulos ganados durante 2010. Dantesco.
Partiendo del apoyo que sin duda merece el corredor, los políticos españoles, en lugar de movilizarse contra la decisión del TAS en defensa del honor de Contador, han encontrado un blanco mucho más interesante: las mofas al deporte español por parte de los guiñoles de Canal+ Francia. Es indudable que el sketch de Nadal llenando el depósito de gasolina de su coche con su propia orina o el de Casillas y Gasol firmando con jeringuillas pueden rallar el humor negro, pero no dejan de ser muñecos satíricos de una cadena privada que en absoluto representan al pueblo francés. Aquí tenemos un ejemplo de revista de humor polémica, El Jueves, que ha rozado el límite de la libertad de expresión con mofas realmente duras, como la que realizaron tras el accidente de tráfico de Ortega Cano en la que aparecía el diestro con un volante clavado en el pecho y un toro que se desangraba tras recibir un par de banderillas diciendo: “Qué, a que jode, ¿eh?”. O la que llevó a Belén Esteban a demandar a la revista tras aparecer esnifando cocaína.
El problema de fondo es que han tocado al deporte español, uno de los emblemas de este país. Sin duda habrán sido muchas las burlas a Zapatero, a Aznar y tantos políticos españoles, pero este colectivo es uno de los menos valorados en España, y por lo tanto, la burla se ve incluso como necesaria. Los deportistas, en cambio, representan el orgullo nacional, los valores del esfuerzo, el compañerismo y la unidad. Sugerir que nuestro deporte está bajo sospecha de dopaje ha levantado al pueblo español, que ha gritado su indignación por lo que se ha considerado envidia de los “gabachos” ante su sequía de títulos en fútbol, tenis o ciclismo, mientras que en Bruselas de Guindos comentaba en voz en off que la Reforma Laboral iba a ser “extremadamente agresiva”. El deporte nuevamente ha sido utilizado para desviar la atención de los problemas que realmente importan.
Resulta interesante conocer la opinión de los franceses sobre el tema y algunos de los comentarios de los lectores de Le Monde alertan sobre el interés de algunos medios y políticos de enfrentar a dos pueblos vecinos. Y estos vecinos nos recuerdan que “los españoles son parte de nuestros antepasados, ya que Francia les acogió durante el Franquismo..." Por no hablar de la importancia francesa en la lucha contra la banda terrorista ETA o los múltiples acuerdos a nivel europeo a los que los dos países deben llegar para lograr beneficios comunes. En realidad, una sola frase de un avispado lector francés debe ponernos de nuevo sobre la pista: "Los campeones de la política española deberían ser también acusados de dopaje por el increíble récord de paro en España". No más opio para el pueblo, señores.
SEGOVIA, ENTRE TÍTERES Y ARTESANOS
Este fin de semana, Segovia ha ofrecido una variada oferta cultural, con “Titirimundi” y el “Mercado del Arrabal” de San Lorenzo.
“Titirimundi”, uno de los festivales más internacionales de la ciudad de Segovia, cumplía este año su 25 aniversario. Para celebrarlo, en esta ocasión se ha expandido por múltiples ciudades de Castilla y León y Madrid y provincia.
En Segovia, como ya viene siendo habitual, el programa se reparte entre espectáculos de pago en el Teatro Juan Bravo y en los patios, y espectáculos callejeros, cada vez más reducidos. Además, en este 25 aniversario, la duración ha disminuido en dos días. De 7 hemos pasado a 5, mientras que en 2006, para celebrar los 20 años, “Titirimundi” tuvo una duración de 10 días. Sin duda, la crisis ha llegado también al mundo del títere.
Paseando por las calles del centro, podíamos encontrarnos al hombre-orquesta, títeres que nos hablaban asomados a la ventana, vegetales cantando rap desde un puesto ambulante o hasta a los mismísimos Beatles en pleno concierto. Aparte de los títeres clásicos, el Festival ofreció un espectáculo de danza y equilibrio sobre una excavadora, el carrusel francés (este año sólo uno) y una carpa con stands de la marca “Tierra de Sabor”, patrocinador oficial de “Titirimundi”.
El plato fuerte de este año fue la ambiciosa proyección audiovisual de “La Leyenda del Acueducto”, impresionante representación de la construcción del monumento ordenada por el diablo, mezclando una recreación sobre sus piedras de cómo debió ser su edificación y utilizando a su vez títeres, como no podía ser de otra manera.
Pero en dos días había que repartirse, ya que el barrio de San Lorenzo también contó con muchas actividades interesantes. “El Mercado del Arrabal”, en su 2ª edición, ofreció menos puestos de alimentación que el año anterior, pero aumentó el número de espectáculos, como por ejemplo malabaristas, zancudos, un carrusel muy especial para los niños, fantasmas, ponis, juegos…
La ambientación del mercado fue magnífica, con todos los artesanos disfrazados para la ocasión, además de diversos personajes que paseaban mezclados con los vecinos del barrio, tanto nobles como titiriteros y músicos. Un mercado muy agradable en el que se podían comprar productos de lo más originales, menos de alimentación y más de artesanía de todo tipo y la parada en las tabernas era obligada, tanto para degustar un buen pulpo, como crepes o todo lo que nos ofrecía un cerdo del que por la noche sólo quedó la cabeza.
Únicamente una objeción a los responsables de organizar estos eventos: ¿sería posible dosificarlos y no hacerlos coincidir para que no tuviéramos fines de semana aburridos y otros en los que no podemos duplicarnos para ver todo? Se agradecería el detalle…
LOS SECRETOS CALIENTAN MOTORES EN SEGOVIA
El grupo vuelve a la carretera tras la lesión de muñeca de Álvaro Urquijo, como preámbulo a la salida de su próximo trabajo en septiembre.
En tiempos de crisis como los que padecemos, que gente de la talla de M-Clan, Reincidentes, La Fuga, Bebe o Los Secretos incluyan nuestra pequeña y humilde ciudad en su gira de conciertos, es de agradecer. Son grupos que cuentan con un público fiel en Segovia, que siempre les ha acogido con cariño y eso a la larga es recompensado. Aunque visitarnos se traduzca en rebajarse el caché o tocar en un local más pequeño de lo acostumbrado.
Los Secretos volvían a casa, a una sala que conocen bien, ahora renombrada como Sala Kum-D. La gira nacional será en otoño, tras la salida del material nuevo. Pero la muñeca de Álvaro necesita rodaje y las ganas de directo han sido tan fuertes que han iniciado una mini-gira primaveral como calentamiento. Que para probar cómo suenan las nuevas canciones en directo, antes incluso de ser grabadas, hayan elegido a siete ciudades y entre ellas esté Segovia, es una prueba de la simpatía que el grupo siempre ha mostrado hacia el público segoviano.
Álvaro y el resto de la banda salieron al escenario a las 22:45, con 15 minutos de retraso para que un público en su mayoría de su generación fueran tomando posiciones, vaso en mano. “Por el boulevard de los sueños rotos” fue la acertada elección para abrir fuego y conseguir que los fans apuraran la copa y les siguieran en los coros.
Cuando un artista cuenta con una discografía tan amplia, el repaso por toda ella es obligado y a su vez complicado por todos los descartes que se deben hacer. El grupo decidió que “Buscando”, “No sé si se acuerda”, “No vuelvas nunca más” o “Gracias por elegirme” debían sonar esta noche. Otras, el éxito las lleva a ocupar su lugar en el repertorio: “Agárrate a mí María”, “Buena Chica”, “Déjame”, “Colgado”, “Sobre un vidrio mojado”, “La Calle del Olvido” o “Por el Túnel”, son la banda sonora de juventud de muchos de los allí presentes. 30 años en la carretera no han conseguido erosionarlas lo más mínimo, aunque Álvaro confesó que hay canciones que se ven obligados a tocar, señalando la que tiene un hueco importante en la historia del grupo y de la música española, pero de la que “prefieren reservarse la opinión”: “Pero a tu lado”.
Y como un concierto es un tira y afloja entre el deseo de los músicos y los gustos del público, Álvaro fue repartiendo a partes iguales: presentaron los temas nuevos para tantear la acogida que pudieran recibir, y desde luego suenan a éxitos seguros: “Lágrimas sin nombre” y “Trenes perdidos”. Y como recompensa, un mini-set para atender a varias propuestas de fans, en el que Álvaro desgranó “Balsera” y “Llegó la soledad” casi a capella.
Pero no fue el momento más emotivo de la noche. A pesar de que costaba hacer callar ese murmullo al que ya nos hemos acostumbrado en los conciertos en salas-discotecas donde la gente va a beber, charlar con los amigos y escuchar la música que está sonando (en este orden), los bises trajeron la “perle rare”, que dirían los franceses y el silencio se apoderó de la sala. Enrique Urquijo está presente en todas las canciones, pero el atrevimiento a tocar la canción que Enrique cantó en su última actuación en televisión quizás era demasiado. Pero llegó el momento de hacerlo, y “Aunque tú no lo sepas” sonó con la emoción y tristeza que requería esta composición.
Los Secretos siempre han tenido fama de tristes, sobre todo en la época de Enrique, por esa voz llorosa y lastimera tan característica suya, pero en directo el grupo demuestra tener un gran sentido del humor, y las bromas son constantes, sobre todo entre Juanjo y Álvaro. Ramón ahí no participa. Él es el hombre de hielo, al que, como contó Álvaro, “cuando gana al mus hay que decirle que no ha perdido, que ha ganado” porque su gesto continúa impasible.
Otro momento a destacar fue la canción más solicitada de la noche, coreada por todo el local, “Ojos de Gata”. Fue el primero de los dos segundos bises, que acabaría con “Otra tarde” y las presentaciones de la banda incluidas. Jesús Redondo, con un teclado y un talk-box, interpretó la famosa melodía de “Barrio Sésamo” que “si no reconocéis es porque sois demasiado jóvenes”. Álvaro intercambió papeles con Juanjo y se puso a tocar el bajo, mientras Ramón fue capaz de seguir tocando la guitarra colocándola en la nuca, ¡y sin fallar en un solo acorde!
Y en este ambiente festivo, Los Secretos se despidieron en un concierto donde faltaron “Y no amanece”, “Te he echado de menos”, “Quiero beber hasta perder el control” y tantas otras que habrían completado un ya muy buen set list, al menos hasta alcanzar las 2 horas de show (se quedó en 1h:45), pero que sin duda para la maltrecha muñeca de Urquijo y como calentamiento de lo que vendrá, fue más que suficiente. Seguro que esta “Cosecha 2011” recogerá sus frutos en unos meses y volverá a pasar con el disco ya en el mercado por la ciudad del Acueducto.
M-CLAN ELECTRIZAN LA NOCHE SEGOVIANA
Los murcianos presentaron su último trabajo, “Para No Ver El Final”, en la Sala Kum-D de la capital
Eran el plato fuerte de la oferta musical de Segovia esta primavera y no defraudaron. M-Clan, el grupo de rock más importante del momento en España, candidatos a llevarse 6 galardones de los Premios de la Música que se celebrarán el 18 de mayo, llevan girando medio año para presentar su última y arriesgada apuesta: un disco de rock & soul. En un país en el que los ritmos latinos y bailables ocupan prácticamente el 100% del ranking de ventas, M-Clan sobreviven tras tomar la complicada decisión de alejarse de las radiofórmulas que tanto les ayudaron en su día para darse a conocer y volver a un concepto del rock más personal, dirigido a un público selecto y minoritario.
Atrás quedaron Carolinas, Sopas Frías y Souvenirs. Aunque aún piden a Maggie que despierte y continúen Llamando a la Tierra, M-Clan dijeron Hasta la Vista a su pasado comercial, pero no al rock and roll. Si algún despistado pagó su entrada pensando escuchar los greatest hits del grupo, nostálgicos de juventud, la sorpresa tuvo que ser importante al comprobar que el repertorio del concierto se basa casi exclusivamente en sus dos últimos discos: “Memorias de un Espantapájaros” y “Para No Ver el Final”, tocado prácticamente en su totalidad.
El grupo cuida escrupulosamente su puesta en escena. “No Reply”, sección de vientos que aportan el aire orquestal al concierto, abren fuego con una sensual intro mientras el resto de músicos van entrando al escenario y tomando posiciones en la sombra, hasta que los primeros acordes de “Calle Sin Luz” y el torbellino de Carlos Tarque canalizan toda la atención. Ataviados con chaquetas, chalecos, camisas y alguna corbata, van desgranando los tres primeros temas de su nuevo trabajo en el mismo orden en el que aparecen en el álbum. Tras “Calle Sin Luz”, llegan “Para No Ver El Final” y “Basta de Blues”, sin duda canciones que se convertirán en clásicos del grupo y que se encadenan a la perfección.
M-Clan responden a todos los patrones que se esperan de un grupo de rock. Un líder carismático, con una voz rasgada y portentosa, actitud canalla y empatía con su público. Unas canciones que mantienen a toda la sala botando y bailando buena parte del show y unas baladas impresionantes, a la altura de los temas más cañeros, como son “Roto Por Dentro”, “Inmigrante”, lección de maestría musical y vocal, sin olvidar los temas nuevos como “Se Hizo de Noche Cuando Te Conocí” y “Hasta Que Se Acostumbre A La Oscuridad”, con una carga sentimental enorme por estar dedicada a su road manáger y antiguo bajista fallecidos el año pasado, y acabando por el clásico “Miedo” en los bises. A pesar de estos momentos a flor de piel, el concierto no decae un instante, intercalando la intensidad de las baladas con las subidas de adrenalina de “Perdido en la Ciudad”, “Ahora” o “Hasta la Vista Rock & Roll”.
Pero sin duda, el protagonismo siempre acaba recayendo en su frontman. Tarque es muy proclive a la improvisación. Su interacción con la banda es plena, los músicos son el objetivo de sus bromas, besos y apasionamientos repentinos. Otra cosa muy de agradecer en un concierto es la predisposición a no interpretar los temas calcados al disco y Tarque de pronto mete unos graves aquí o rasga allá, o llega a tonos que erizan la piel, haciendo que cada show tenga algo especial aunque los hayas visto en varios conciertos y el repertorio no varíe.
Además hay canciones que se alargan hasta el infinito, como “Las Calles están Ardiendo”, “Pasos de Equilibrista” y el tema final, “Quédate a Dormir”, durante el cual Carlos salta al público, se adentra entre la multitud bailando y acaba botando en mitad de la sala, enloqueciendo a sus fans, mientras todos cantan a su alrededor aquello del: “Quédate a Dormir…es todo lo que quiero en esta vida insana”. Y a buen seguro se quedarían a dormir en Segovia tras dar buena cuenta en el bar de sus buenos amigos, los hermanos Santana, que siempre hacen posible que esta banda considere a la ciudad cita obligada en su calendario de conciertos.
El film ganó el Goya a Mejor Película Hispanoamericana
La película chilena del director Matías Bize narra un momento de la vida de su protagonista, Andrés, periodista chileno que vive en Alemania y vuelve a su país 10 años después. Allí asiste a la fiesta de cumpleaños de un amigo, donde tendrá que enfrentarse a su pasado antes de volver a Berlín.

El encuentro más impactante al que tendrá que hacer frente es con el amor de su vida, Beatriz, y esos asuntos pendientes que quedaron sin resolver. La película es una constante reflexión acerca del miedo al compromiso, las relaciones humanas tan complicadas que establecemos, las decisiones que tomamos en la vida, que pueden no ser las acertadas pero sí son determinantes y las oportunidades perdidas.
Matías Bize intenta contar "una historia tan simple como fuera posible y seguir a Andrés a través de su proceso. Quería contar la historia de una manera emocional, utilizando la cámara para penetrar profundamente en los personajes. El diálogo es muy importante en esta película, pero en algunos casos, lo que no se dice, los silencios, las miradas, son aún más importantes".
Otra de los temas que se han querido desarrollar en el film es el momento de las despedidas, "en las que suceden los momentos más importantes en las relaciones, ya que nunca sabemos si serán para siempre". Es una reflexión sobre ese sentimiento constante de pérdida que nos produce el decir "adiós", aunque quizás sólo sea un "hasta luego" y la vida ofrezca, como a Andrés, una segunda oportunidad.
"La Vida de los Peces" hará reflexionar al espectador acerca de sus propias vidas, sus relaciones, su pasado y las decisiones que marcan nuestro futuro. El 1 de Abril en todos los cines.
MIGUEL RÍOS INICIA LA 2ª PARTE DE SU DESPEDIDA
Tras su exitosa "Bye Bye Ríos", retoma la gira, a la que se ha llamado: "Bye Bye Ríos: Su Última Vuelta al Ruedo" en este 2011. Los conciertos confirmados hasta el momento son los siguientes:
DIEGO MARTÍN LLEGA A ENLOQUECER MADRID
El cantante viste los aires de la Sala Galileo Galilei de su “Melicia”
Diego Martín es una de esas “rara avis” difíciles de encontrar en el panorama musical. Su personalidad no responde al arquetipo del cantante que cuenta con una legión de fans y se sabe el centro de atención. Diego es un tipo sencillo, más cercano al vecino del quinto que a una estrella de la música, reticente a ambicionar el éxito y cuyos sueños pasan por metas más terrenales, como formar una familia o estudiar psicología, consciente de la volubilidad del mundo del espectáculo.Prueba de esta consagración es el lleno absoluto en una de las salas más míticas de Madrid, la Galileo Galilei. Diego, consciente de la noche tan especial que se avecinaba en una de las plazas más exigentes como es la de la capital, salió a por todas desde el primer momento.
Tras un mes apartado de los escenarios por culpa de un problema en su laringe, con suspensión de gira incluida, reapareció unos días antes en Gandía como ensayo para probar su maltrecha garganta y calentar la voz para el concierto de Madrid. Aunque aún no está al 100%, su voz no se resintió demasiado y Diego ofreció un espectáculo muy completo, donde brillaron los sentimientos, la fuerza y la energía contenidos en el período de baja forzosa.
Su concierto se concibe como un poema en el que utiliza varias figuras literarias. La estructura es circular, ya que empieza y acaba de la misma forma, con “Ruedan”. Utiliza la anáfora o reiteración, repitiendo sus dos últimos singles, el mencionado “Ruedan” y “Un Besito Más” y así agradecer al público la acogida que han recibido. Y la antítesis o contraste. El murciano es capaz de ofrecer su lado más íntimo, sensible y doliente en “Déjame Verte”, “Aires Vestidos de Antojos” o “Haces Llover”, con dedicatoria a su hermana incluida, donde las gotas de lluvia se convirtieron en lágrimas, y luego girar 180º y sacar su lado canalla, sexual y festivo liberando tensiones en esta noria de emociones, con “Si No Nos Tenemos”, “Pirata en el Olvido” o “Quedar Pendientes”.
Pero su recurso estilístico favorito es el diálogo humorístico con el público, en el que rompe la barrera artista-fan y mezcla ambos mundos aceptando regalos en mitad del concierto, consultando a sus seguidores sobre lo que opinan de su atuendo o cogiendo el móvil de una fan para hablar con la persona que estaba al otro lado del teléfono. Estos detalles, sumados a su atención personalizada a todo aquel que quisiera acercarse a él después del show, hacen de Diego Martín un artista con los pies en la tierra, pero que rezuma arte y poesía pura.
FIESTA-TRIBUTO A BON JOVI EN MADRID
Sábado, 26 de febrero, desde las 20:30 apertura de puertas, 21:00 comienzo
Lugar: SALA LIVE!! (avenida Nuestra Señora de Fátima 42) Barrio CARABANCHEL
SORTEOS DE MATERIAL DE BON JOVI, SORPRESAS CON INVITADOS VIP DE LA FIESTA Y 2 BANDAS TOCANDO EN EL ESCENARIO:
KEEP THE FAITH Y ALWAYS
--VENTA DE ENTRADAS, 4 formas:
1.WEB DE LA SALA LIVE!: http://www.lasala.biz/store/ (11 euros).
2.INGRESO EN CUENTA BANCARIA: nº 2013 0758 1102 0049 0326 Caixa Cataluña. Titular: Francisco Javier Hernán (organizador de la fiesta) (11 euros).
3. TICKETMASTER, CARREFOUR Y FNAC (12’10euros). http://www.ticktackticket.com/entradas/buscar.do?claves=_
Fiesta+Tributo+a+Bon+Jovi&buscar=BUSCAR&poblacion&categoria&dia&mesany&codIdioma=CAS
4. EN TAQUILLA EN LA SALA EL DÍA DEL CONCIERTO. (13 euros).
NOTA: (LA ENTRADA INCLUYE CONSUMICIÓN DE REFRESCO O CERVEZA, Y DERECHO A ENTRAR EN LOS SORTEOS DE MERCHANDISING QUE SE REALIZARÁN DURANTE LA FIESTA).
--CÓMO LLEGAR?? Metro Eugenia de Montijo o Carabanchel (L5). Buses: 17 y 35. Búhos toda la noche.
--Más información: FACEBOOK de BONJOVEROS ESPAÑOLES: http://www.facebook.com/event.php?eid=180389935316763
El cantautor madrileño despide en su tierra la gira “Daiquiri Blues”
Tercera noche de Quique González en la veterana sala Florida Park y todas las entradas vendidas desde hace dos meses. Quique González, uno de los músicos más importantes de nuestro país, pero a su vez más desconocidos para el gran público, cuenta con uno de los séquitos de devotos más fieles del panorama español. Madrid es su feudo y los conciertos de la capital siempre son especiales por esa comunión que se establece con la gente que le lleva siguiendo desde sus comienzos en locales pequeños como el Búho Real.
Teloneado por su amigo César Pop, teclista de Pereza, Quique salió al escenario consciente de que despedía una de sus giras más exitosas, en la que ha defendido un disco maduro, muy intimista y arriesgado, pero que ha tenido una acogida brutal entre el público. Por ello, el repertorio de sus directos tiene como columna vertebral este trabajo, donde canciones como “Hasta Que Todo Encaje”, “Su Día Libre”, “Cuando Estés En Vena” y “Daiquiri Blues” ya forman parte de lo mejor de su discografía. Pero es que los temas más cargados de melancolía, terreno en el que el madrileño se mueve especialmente bien, se mezclan a la perfección como buen cóctel con las cañeras “Suave es la Noche”, modificada para el directo y que abrió fuego, “Hotel Los Ángeles”, “Avería y Redención” o “Cuando Éramos Reyes”, petición insistente de algunos fans durante toda la noche.
El madrileño tiene fama de ser un personaje triste, con unas canciones demasiado lánguidas, pero es en estos momentos en los que puede explotar su lado más lírico, aunque para muchos paladares sean tragos demasiado amargos… Son los instantes de mayor intensidad aquellos en los que recurre a la guitarra y la armónica y el silencio se adueña de la sala. “Bajo la Lluvia”, “De Haberlo Sabido”, “Polvo en el Aire” y “Riesgo y Altura” erizan la piel hasta al más insensible. Incluso dan lugar a acercarse al piano y afrontar “Pequeño Rock & Roll”, haciendo recordar viejos tiempos.
Ésta será la tónica general en la gira que Quique va a comenzar en breve, el 18 de marzo en Santander. Un acústico renombrado como “Desbandados”, en el que podrá tocar sus temas menos conocidos y explotar su lado de cantautor acompañado por Jacob Reguilón, sin el resto de la magnífica banda que ha llevado en esta gira, los barbudos que han añadido el blues a este daiquiri estimulante y agradable en una noche del sábado…para mojarnos los labios.
M-CLAN EN MADRID: RON, LÁGRIMAS Y ROCK & ROLL
La banda murciana, que ya pasó por Valladolid y Salamanca, afronta sus conciertos más amargos en Madrid tras la muerte de su antiguo bajista, Pascual Saura. 
Año complicado el 2010 para una de las mejores bandas de rock de nuestro país. Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez, los últimos supervivientes de la antigua formación de M-Clan, han visto como, a la soledad pretendida de continuar como dúo en este barco, se sumaba la no deseada y amarga por la pérdida de dos amigos, grandes culpables de una parte del éxito del grupo.
La muerte de su road manager en verano a causa de un accidente ya inspiró la canción “Hasta que se acostumbre a la oscuridad”, que desgraciadamente también llevará a partir de ahora una dedicatoria para Pascual Saura, ex bajista que militó en la banda desde sus inicios. Al conocer la noticia de su fallecimiento, el grupo, que tocaba en Córdoba, tuvo que aplazar el concierto. La primera cita tras el varapalo era Madrid: dos noches en la discoteca Joy Eslava y un público que esperaba expectante la respuesta de los murcianos.
La primera noche tuvo como protagonistas a Pascual, su recuerdo y la tristeza que el grupo transmitía en las canciones más sentidas. La segunda noche sirvió para ahuyentar esos fantasmas y salir al escenario con más fuerza y energías renovadas. Porque M-Clan son, fundamentalmente, una banda divertida, rockanrolera y festiva. Aunque, paradójicamente, sus dos últimos discos contienen piezas de alto calado poético y doliente.
En el ying encontramos desde el arranque bestial de “Calle sin Luz”, hasta “Perdido en la Ciudad”, concesión a los fans de siempre, pasando por “Las Calles están Ardiendo” o “Pasos de Equilibrista”, para cerrar con un final completamente loco y con mensaje canalla, “Quédate a dormir”.
En el yang, canciones capaces de poner los pelos de punta al más pintado, con la voz desgarradora de Tarque por bandera, curtida en ron, del que dio debida cuenta durante la noche, eso sí, compartido con su público. “Inmigrante” dejó un poso amargo, pero “Hasta que se acostumbre a la oscuridad” helaba la sangre por la dedicatoria y las lágrimas de Ruipérez mirando al cielo lleno de rabia. Las baladas también son marca de la casa: “Se hizo de noche cuando te conocí”, “Miedo” y “Roto por dentro” podrían entrar perfectamente en la lista de las mejores de la música patria.
Medios tiempos para equilibrar la noria de emociones, como “Para no ver el final”, “Basta de Blues” o “Carrusel”, amenizados por la gran banda que llevan detrás, incluido el trío de la sección de vientos, No Reply. Todo un show de hombres de negro anclados en los años 70. Y cómo no, versiones de la época que ellos elevaron a éxitos como “Maggie Despierta”, “Llamando a la Tierra” y hasta se atreven con Baba O’Riley de The Who en mitad de “Pasos de Equilibrista”.
En definitiva, M-Clan sirvieron un buen cóctel mezclando ron, vino, emoción y buenas dosis de rock and roll.
http://rockpop.suite101.net/article.cfm/m-clan-se-dejan-llevar-en-su-segundo-concierto-en-madrid
EL CANTANTE JOSÉ RAMÓN SOLER INICIA UNA CARRERA EN SOLITARIO
El músico murciano, que ha producido a artistas como Diego Martín o Germán Meoro, está grabando su primer disco como solista, “Manías”, del que se puede escuchar un adelanto en su myspace. Hemos hablado con él sobre su trabajo como productor, los grupos en los que ha militado y su próximo álbum.
Texto: Miriam Garcimartín
M.G.-En estos momentos te encuentras preparando tu primer disco como solista, “Manías”. ¿Cómo has dado ese paso de la producción a una carrera en solitario?
J.R.S.- Llevo mucho tiempo participando en varios proyectos de artistas. Tras estar muchos años con Diego Martín, decidimos no seguir trabajando juntos y entonces me atreví a montar mi propio proyecto. Espero que el disco esté listo para febrero, aunque aún es pronto para poner una fecha concreta.
M.G.- Llevas muchos años en la música, como integrante de distintas formaciones.
J.R.S.- Si, empecé con 15 años, estuve en varias bandas, grabé un disco con el grupo PANDORA, donde colaboró Carlos Tarque, de M-Clan, después Overdrive, Fun Krusty... Luego estuve de músico con Diego Martín y ahora con Germán Meoro...
M.G.-.¿Cómo surgió esa colaboración con Carlos Tarque?
J.R.S.- Fue porque mi grupo, PANDORA, ganamos el concurso Murcia Joven 95 y el premio era grabar un disco. Carlos es amiguete del barrio y coincidíamos en los mismos garitos… Además, teníamos el mismo gusto musical por el rock sureño. Se lo propuse y no dudó. Sin conocer el tema, llegó ¡e hizo una sola toma! Increíble, nunca he visto nada igual. Es un genio como pocos en el mundo. En aquella época hicimos muchos conciertos, y varios con M-Clan. Fue todo un lujazo... Quizás ponga ese tema en mi página web, como curiosidad.
M.G.-Tus gustos musicales eran cercanos al rock sureño, aunque tu sonido no se acerca a este estilo, como sí lo llevó Tarque a los M-Clan de los inicios. Eso sí, las guitarras se hacen notar. ¿Qué otras influencias tienes?
J.R.S.- Cuando era niño escuchaba mucho rock, de todo, desde AC/DC, a Scorpions, Bon Jovi (los he visto varias veces en directo, para mí son de lo mejorcito), Queen , Bryan Adams... Pero me gusta cualquier tipo de música, también he escuchado mucho pop. No sé, supongo que una mezcla de todo.
M.G.-.¿En los grupos que iniciaste tu carrera eras guitarrista?
J.R.S.- No, con Pandora tocaba el bajo y cantaba. Pero prefiero la guitarra. Me considero más guitarrista que bajista.
M.G.- Con PANDORA llegasteis a telonear a gente muy importante, además de M-Clan, a Loquillo, Enemigos, Luz Casal… Era un proyecto serio, ¿por qué se disolvió?
J.R.S.- Porque la banda se dividió en dos. El batería (Javi Desiderio) y yo queríamos ir más hacia el rock comercial, pero los dos guitarras querían algo más duro, y nos fuimos relajando hasta que salieron nuevos proyectos y se disolvió.
M.G.- Es curioso, pero Murcia parece ser uno de los pocos reductos rockeros que quedan en España.
J.R.S.- Sí. Recuerdo de niño mucho ambiente rockero, los garitos, los moteros… Ahora ha cambiado, pero sigue habiendo muchos bares que se mantienen fieles, que dan conciertos, también hay locales de ensayos, concursos… No sé, creo que Murcia es una ciudad muy musical, hay muchos grupos. Están M-Clan, que son lo más grande que ha dado Murcia, pero luego también Diego Martín, Maldita Nerea, El Funambulista, Second, ahora yo… Hay muchos, y cada vez mejores. Y Germán Meoro, éste va a ser muy, pero que muy grande. Ya lo es.
M.G.- Cómo compaginas la producción del disco de Germán Meoro con tu proyecto en solitario?
J.R.S.- Bueno, de momento bien, hasta la fecha siempre le he dado prioridad a Germán, pero bueno , tendré un guitarrista sustituto por si no puedo dar algún concierto, porque soy también su guitarrista y corista. Lo mejor sería que hiciésemos la gira juntos, así no habría problemas. Aunque terminaría agotado, no me importa.
M.G.- Formaste otra banda de versiones, J.J.J, con José L. Manzanero.
J.R.S.- Sí, conocí a José en el instituto, montamos el grupo y hacíamos temas rockeritos con aires sureños que compaginábamos con versiones de los Beatles, LYNYRD SKYNYRD, Lenny Kravitz… Él tenía una voz muy parecida a Carlos Tarque en sus comienzos. Nos presentamos a concursos, incluso ganamos algún premio…Fue corto, porque me fui a estudiar a Madrid y cada uno siguió su camino, pero intenso. Él fue guitarrista de Diego Cantero, antes de que fuera el Funambulista. Ahora tiene su proyecto en solitario, muy bueno. Tengo su disco y me encanta.
M.G.- De nuevo, un homenaje al rock & roll…
J.R.S.- Sí, porque es una música que no pasa de moda. Este año he hecho más de 50 conciertos con otro grupo de versiones, EL MONOCLUB, y todo lo que hacemos es rock, ¡a la gente le encanta!
M.G.- Tras tus estudios de Magisterio Musical en Madrid, empezaste a trabajar en Sr.Guindilla como productor, arreglista… ¿Preferías trabajar en la maquinaria y para otros en lugar de la composición propia?
J.R.S.- Cuando acabé mis estudios me vine a Murcia y empecé a trabajar con Javi en el Sr.Guindilla. Hicimos algunos temas propios, también un spot para una bebida, Red Cola, hay un vídeo en youtube, el proyecto se llamó la Red, pero al poco hicimos el disco de Diego Martín y nos centramos en él. Durante ese tiempo he ido componiendo temas y guardándolos. En el disco de Germán Meoro hay un tema mío, “Mil Razones”.
M.G.- ¿En qué discos de Diego Martín has trabajado?
J.R.S.- He estado en todos, como guitarrista y corista. He trabajado preproduciendo, haciendo las maquetas… En los dos primeros con Xabi Pérez en Barcelona y para “Melicia” estuvimos en Milán con Bob Benozzo. De todos he aprendido un montón. Sobre todo de Bob, es un pedazo de productor y mejor persona, hemos cogido mucha amistad. De hecho, ha colaborado en un tema mío.
M.G.- Y ahora, has decidido dar el salto en solitario con tu primer single, “La Mitad” ¿El título del disco, “Manías”, esconde a un maniático?
J.R.S.- No, tengo algunas manías, pero como todo el mundo. El título viene de una canción que compuse que me recordaba a la canción de Flashdance, “Maniac”. Así pensé que “Manías” sería un buen título para este disco, que está dedicado a la memoria de mi padre. Esté donde esté también estará disfrutando de este éxito.
M.G.- En el disco has contado con la colaboración de grandes nombres.
J.R.S.- Sí, hay una colaboración de Ludovico Vagnone. Hizo el stage de la gira “Puntos Suspensivos” de Diego Martín, ha ayudado en la producción del disco de Germán Meoro y además se marca un solo espectacular en mi tema “Maldita Suerte”. Ha sido una gran influencia para mí. También quiero agradecer a Pascual Martínez y Willy Salas que han grabado los bajos. Luego, Benozzo me hizo el tema “If I could fly”. La letra es de una amiga suya americana que vive en Roma, escritora, Kathleen Hagen. Diego Martín me ha adaptado el tema al español e incluiré las dos versiones.
M.G.-Una de las canciones más entrañables es “Jugamos”, en la que estableces un diálogo muy bonito con tu hija.
J.R.S.- Sí, un amigo mío me dijo que era la canción que le hubiese gustado componerle a su hija. Yo la hice con el corazón. Además, fue muy curioso cómo se grabó. Nos metimos en la sala de grabaciones y ella no sabía lo que estábamos haciendo, la engañé. Nos pusimos a jugar y ella hablaba, muy natural. Luego fui poniendo los trozos en la canción donde me los imaginaba. Un día se la puse en el coche y alucinó. Dijo: “¡hala, papá, si soy yo!” Estuve más de un mes sin poder cambiarla de la radio del coche. Entonces se la aprendió bien y otro día grabamos los coros del final.
M.G.- Has realizado una versión rockera del clásico de Víctor Manuel, “Sólo pienso en ti”.
J.R.S.- Sí, fue una demo que hicimos en el Sr.Guindilla, me encantó y la incluiré en el álbum. He pedido permisos y me los han concedido. Además, gracias a esta canción he podido hacer el disco. Mi chica se enamoró de mí al escucharla, ella es asturiana y siempre le ha gustado la canción de su paisano, así que me motivó a hacer el resto del disco.
M.G.- Entonces la canción tiene una carga emocional tremenda.
J.R.S.- Sí, en realidad todo el disco la tiene. Todas las canciones se las he compuesto a ella, ha sido mi inspiración, mi musa, la que me ha dado fuerzas y ánimos para sacar adelante el disco yo solo.
M.G.- ¿Sacarás tu disco con una discográfica para luego rodarlo en conciertos?
J.R.S.- No tengo discográfica, y lo prefiero. Voy a trabajarlo poco a poco por la red, pienso que es una forma más personalizada y que se disfruta más, ¡porque lo importante es disfrutar del camino! Pienso editarlo con el Sr.Guindilla y una distribuidora que lo ponga en Fnac y El Corte Inglés. Lo demás, a través de internet y en directo, porque hoy en día no se venden discos. Lo importante son los conciertos.
No cabe duda que José Ramón Soler tiene madera de artista y todo un futuro por delante, apostando por el rock mezclado con el sentimiento romántico de las baladas. Todo ello dará una primera obra con estilo propio a la que deseamos sea entendida por el gran público, manteniendo la llama viva del vivero rochero de la huerta murciana.
Más información sobre José Ramón Soler en:
http://rockpop.suite101.net/article.cfm/jose-ramon-soler-prepara-manias-su-primer-disco-en-solitario
Segovia aspira a ser Capital Europea de la Cultura 2016
Segovia tendrá que competir con ciudades como Córdoba, Las Palmas, San Sebastián y Zaragoza, además de la otra aspirante de Castilla y León, Burgos.
El título de Capital Europea de la Cultura es otorgado por la Comisión y el Parlamento Europeo a dos ciudades del continente durante un año. Para 2016, los países elegidos son España y Polonia, que estarán representados por una de sus ciudades.
Castilla y León es la única comunidad que aporta dos candidatas, Burgos y Segovia. Ambas pasaron el corte en septiembre y esperan ser las elegidas dentro de unos meses y empezar a prepararse durante los próximos cinco años.
En España ya han ostentado este título: Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000) y Salamanca (2002). Segovia quiere ser la siguiente.
Segovia muestra toda su artillería patrimonial
Y es que no sólo del Acueducto vive Segovia. La ciudad tiene un patrimonio artístico impresionante, gracias a la cantidad de pueblos que han dejado su legado en esta villa. Desde las iglesias románicas hasta la conocida como “La Dama de las Catedrales”, pasando por monasterios, conventos y sinagogas en el barrio judío, como muestras de una convivencia pacífica entre las distintas religiones.
Entre la arquitectura civil destaca el Alcázar, un castillo de cuento anclado en una roca que contempla bajo sus pies el paso del río Eresma. Además, en todo el casco histórico, acotado por la muralla, hay numerosos palacios medievales decorados con el esgrafiado típico segoviano, que no es otra cosa que diferentes motivos geométricos en las paredes de las fachadas.
Cine, música, gastronomía, literatura…magia
Segovia, con tan sólo 58000 habitantes, es la ciudad más pequeña entre las candidatas a la capitalidad, pero cuenta con una oferta cultural que envidiarían muchas de ellas. Cada mes, diversos festivales dotan a la ciudad de un ambiente único. Estos son algunos de los más importantes:
-- MUCES : Festival Europeo de Cine : se celebra en el mes de noviembre y acaba de clausurarse su 5ª edición. Se proyectan decenas de películas no comercializadas aún en España en la sección oficial, además de las de un país invitado cada año, películas rodadas en Segovia o de un cineasta europeo al que se le rinde homenaje.
-- CICLO DE ACÚSTICOS Y CLÁSICOS del Teatro Juan Bravo : durante la primera mitad del año, el teatro acoge dos ciclos en los que los grupos y artistas más importantes de este país actúan en un lugar que permite la aproximación con el público.
-- HAY FESTIVAL : otro festival que va por su 5ª edición. La literatura se adueña de la ciudad, a la que llegan escritores de todo el mundo para reflexionar, charlar y promover la cultura y el intercambio de ideas a finales del mes de septiembre.
-- TITIRIMUNDI : es uno de los acontecimientos más esperados de la primavera. Los títeres toman la ciudad y la llenan de magia, con espectáculos de todo tipo que hacen disfrutar a niños y mayores a partes iguales.
-- CONTRAPLANO, Festival de Cortos : el festival que muestra trabajos nacionales e internacionales de primer nivel en el mundo del cortometraje, además con vocación de formar a los jóvenes a través de talleres.
-- Más música : festivales que abarcan gustos de todo tipo: desde el de Folk, hasta el Folclórico, pasando por el de Segovia (con primeras figuras mundiales), el de Blues, Segojazz, de Música Diversa… Además de los conciertos incluidos en las Fiestas de San Juan y San Pedro, el festival Vete al Fresco con actuaciones en las terrazas de los bares y las Noches Musicales en el Atrio de San Lorenzo.
-- Gastronomía : en cualquier época del año se pueden degustar el cordero y cochinillo típicos segovianos en los restaurantes castellanos con más solera de la ciudad. Pero además proliferan los concursos de tapas y las ferias de alimentación para mantener viva una de las mayores aficiones de esta tierra: la del buen comer.
-- Visitas guiadas hay varias. Por los monumentos de la ciudad, en el bus turístico con actores que narran la historia de Segovia o por la Casa Museo del poeta Machado.
-- Una mirada a la Historia : La Jornada Europea de la Cultura Judía rinde un homenaje a este pueblo a través de la música, visitas guiadas al barrio de la judería, un repaso a lo mejor de su gastronomía, talleres, conferencias, etc. También Segovia recuerda su pasado romano, con actividades similares a las del homenaje a la cultura judía, además de una espectacular puesta en escena bajo el Acueducto por parte de actores de luchas entre gladiadores.
-- Y mucho más … SegoviaFOTO reúne a los mejores fotógrafos del mundo para impartir talleres a los segovianos y proyectar sus trabajos. Cultura de Bar lleva a los pubs de la ciudad la magia, la música, los cuentacuentos… La Semana Santa, declarada de interés turístico regional, presenta tallas de incalculable valor artístico, además del profundo sentimiento religioso que los segovianos profesan durante las procesiones. Las ferias del libro, de artesanía y de la mujer rural, además de la mencionada de alimentación, se relevan en la ciudad para que siempre se mantenga llena de actividad.
Porque Segovia mira a Europa en su Noche de la Luna Llena, pero sin perder de vista sus raíces, que espera dar a conocer a todo el continente con la capitalidad en 2016.
http://www.suite101.net/content/segovia-por-que-debe-ser-capital-europea-de-la-cultura-2016-a27727
ENTREVISTA A DIEGO MARTÍN: “Lo que quiero es tocar y Melicia no es un disco al uso, es una obra completa”
“ Melicia” es el nombre del último disco del cantante Diego Martín. Es un juego de palabras combinando los dos lugares de su vida, Murcia y Melilla. Hemos hablado con Diego sobre este trabajo, el estado de la música actual y su futuro inmediato.
Entrevista realizada en exclusiva para Revista de Castilla y León por nuestra colaboradora Miriam Garcimartín García.
M.G. ¿Qué encuentras en “Melicia”, ese paraíso creado por ti en el que las musas te visitaron para hacer este disco? ¿Qué hay en “Melicia” que te sienta tan bien?
D.M.: Pues sobre todo calma y tranquilidad. Es un sitio al que me voy cuando estoy un poquito agobiado y quiero estar relajado. Cuando quiero componer, me alejo de todo. Yo me imagino un mundo real, un mundo que existe, porque son lugares de Melilla y Murcia donde he sido feliz. Por ejemplo, me voy a casa de mi abuela en Melilla, donde te sientas a pensar y estás tranquilo. También me relaja acordarme de mis amigos de la infancia.
M.G.: La mitad de “Melicia” es Murcia, tu tierra natal, ciudad de la que habéis salido grandes artistas como M-Clan, Maldita Nerea, tú... ¿Es fácil darse a conocer allí, cómo fueron tus inicios?

D.M.: Bueno, fácil no hay nada. Esta profesión no es fácil. Ahora, desgraciadamente, hay menos sitios para darse a conocer. La música está muy devaluada. No pagan. La gente se toma esto como un hobby. Hay veces que me preguntan personas que no me conocen: “Y tú, ¿qué haces?” “Yo soy cantante”. “Bueno, y aparte de eso, ¿qué?” Es difícil tocar, darse a conocer siempre es complicado. Pero yo creo que las cosas caen por su propio peso y el que la sigue la consigue. Aunque fácil no ha sido. En Murcia hay 3 ó 4 locales. Lo que pasa es que si no te pagan, no quieres tocar. Yo ya no tengo problemas, pero hay muchos chavales que empiezan que tampoco se venden por dos duros.
M.G.: ¿ Por qué pasaron tres años desde “Puntos Suspensivos”, tu anterior álbum, hasta “Melicia”?
D.M.: Hubo un cambio de management, y lógicamente eso lleva sus papeleos y no pude componer. Esto tardó 6 ó 7 meses y ése fue el tiempo que perdí. Luego pasa el tiempo que tiene que pasar, más o menos un año de composición para que todo esté bien. Y hasta que yo no creí que había un repertorio en condiciones, no quise grabar. Gracias a Dios, la discográfica me respeta en ese aspecto. Pero al final la recompensa está siendo grande.
M.G.: Éste es tu 3º disco, el que supone la consolidación de un artista o lo contrario. ¿Tú te lo planteaste como una prueba de fuego donde tenías que darlo todo?
D.M.: No. Aunque es verdad, no creo que los artistas piensen en eso. Yo me puse a componer como siempre, sólo que con mucha más sapiencia que anteriormente. Todo el mundo habla muy bien de este disco, pero no es que me haya salido así porque me haya puesto a componer a conciencia, porque era el 3º disco, porque me la jugaba. No, simplemente tengo más sapiencia musical, más vocabulario… En definitiva, más experiencia. Sé por dónde tengo que tirar más o menos para llegar al corazón de alguien. Y, normalmente, un disco que haces nuevo siempre es mejor que el anterior. Pero no creo que sea por eso. Yo no he sentido esa presión, ni me la ha puesto la discográfica, ni nadie. Ha sido algo natural.
M.G.: Las críticas y la acogida de la gente han sido muy buenas.
D.M.: Sí, la verdad es que sí. Alguna vez de verdad pienso que se están quedando conmigo, porque oigo cosas como: “¡qué discazo!”. Además lo dicen muy efusivamente. Hay gente que me comenta que debo creérmelo un poquito más.
M.G.: Tú eres un currante de la música. Tienes una página en Facebook donde animas a la gente a que vote tu single en la radio, organizas chats con los fans, utilizas las nuevas tecnologías para promocionarte... Este negocio está cambiando mucho, ¿no?. Ahora es el artista el que tiene que tirar del carro.
D.M.: La verdad es que sí, pero yo se lo agradezco a los fans, porque me pongo a hablar con ellos y verlos tan emocionados con mis canciones y con el cariño que me dan, me sube la autoestima. Y luego, es que es mi trabajo, igual que el que se levanta a trabajar y está todo el día picando la pared. Pues éste es el mío. Mi trabajo no consiste sólo en subir y cantar, sino de todo un poco. A mí me gusta todo esto.
M.G.: Pero antes no era lo habitual…
D.M.: No, y no es lo habitual. Pero yo lo agradezco muchísimo. Cuando era público, aunque sigo siéndolo, pero cuando no hacía canciones, que era simplemente un fan de Roxette o de cualquier otro, pues me hubiera encantado que Marie Frediksson me hubiera escrito una carta. Entonces, sé lo que significa para ellos y te sienta bien a ti. Es gratificante.
M.G.: En este disco has cuidado mucho los detalles. Es como realizar un viaje visual, no sólo musical. Hay mucho trabajo de fotografía, el diseño de la página web va acorde con el disco… ¿Es una manera de evitar el pirateo?
D.M.: No, yo ni compongo ni hago nada por lo que pueda pasar después o por el pirateo. Es decir, hago mi trabajo, y luego lo demás… Lo que quiero es quedarme a gusto con lo que hago, no por lo que pueda venir después. No quería un disco con 11 canciones, sueltas, ahí, venga, paf. No, quería una obra. Y por eso me preocupaba que todo tuviera algo que ver, que tuviera una condición. El videoclip, con el escrito que hice en el álbum, con las canciones... Quería una obra, no sacar un disco y ya está.
M.G.: También hay una gran labor de producción. Quizás la diferencia con los otros discos sea que en éste has contado con el productor Bob Benozzo para darle un sentido compacto a las canciones.
D.M.: Sí, Bob Benozzo es mi ídolo. Y ahora que estoy aprendiendo cosillas, entiendo mejor el trabajo que ha hecho, es alucinante. Yo, si Dios quiere y va todo bien, volveré a trabajar con él porque sabe leerte. Sabe entrar en ti y entender lo que quieres. Por ejemplo, en “Piruetas en el Firmamento”. Es una canción que yo le dije que quería tipo Walt Disney, porque la canto con niños y es muy, muy tierna, y lo hizo a la primera, no tuve que decirle nada. Le quiero mucho.
M.G.: ¿ Eso es lo difícil, no? Que entiendan lo que tú quieres transmitir…
D.M.: Claro, exactamente. Por hablar un poco de la producción, con los otros discos la batería se grababa con 8 micros y en éste se hace con 20. Ahí empiezo a darme cuenta de que es distinto, que está muy trabajado, muy cuidado. Los vientos y las cuerdas son reales... No tiene nada que ver con lo anterior. Estoy muy orgulloso.
M.G.: El disco es muy variado, porque hay baladas como “Aires vestidos de antojo”, “Cuando me olvido”, “Deja una parte”…, que se compensan con otras con más fuerza: “Se busca”, “Pirata en el Olvido”…
D.M.: Ahí es donde entramos en el porqué he tardado tanto tiempo: porque quería un disco redondo. Me he calentado muchísimo la cabeza con este disco y había muchos más temas, pero quería que tuviera un poquito de todo. Lo he trabajado mucho, sí.
M.G.: Y de nuevo un dueto, esta vez con Malú, “Haces Llover”, tras el famoso “Déjame Verte”. Hiciste otro con Sergio Contreras. ¿Te gusta colaborar con otros artistas?
D.M.: Bueno, “Déjame Verte” es puro marketing, porque fue por echarme un cable a mí, con Raquel del Rosario. Fue genial y estoy encantado y muy agradecido a que se prestara. Lo de Malú ha sido porque ya había compuesto un tema para su disco. Cuando terminé “Haces Llover”, quería dársela. Pero también me gustaba a mí mucho. Y pensé: pues voy a proponerle hacer un dueto. Se la mandé y le encantó. Sergio Contreras quiso contar conmigo, y, bueno, que me llamen es un halago. Con Iguana Tango he hecho otro también. Yo como Willie Fog, si me llaman, voy.
M.G.: Dices que has leído mucho y te consideras mejor compositor que antes. ¿Cómo te quedas cuando se te acerca alguien y te dice: has expresado lo que yo no he sabido decir, pero es justo lo que yo siento? Eso te ocurrió con una amiga que te contó su historia y para la que compusiste “Si Vienes o Si Vas”...
D.M.: Sí, y la pobre se hinchó a llorar. Pero lloraba de alegría, porque estaba diciendo lo que ella no se atrevía a decir. Fue muy bonito. Pero es que, si te digo la verdad.. Por eso hay gente que me dice que debo creérmelo un poquito más. Porque no lo valoro. Es que como a mí me sale solo… No le doy tanta importancia como le pueda dar otro. Le doy las gracias a esa persona y ya está, y digo: bueno, pues para ti, quédatela, es tuya la canción. Supongo que con el tiempo sí que me daré cuenta de las cosas que he hecho. Pero ahora, como no me he parado a pensar, no lo valoro.
M.G.: Si la gente se te acerca y te lo dice, será por algo…
D.M.: Sí, pero como este disco acaba de salir y ya estoy componiendo para el otro, pensando un título… no he tenido el punto de pararme a pensar. A veces sí digo en casa: cuando pase el tiempo y mire para atrás diré: qué trabajo más bueno he hecho. Ahora mismo no me he parado, no lo pienso.
M.G.: ¿ No tienes miedo justo a eso, a que la música se convierta en un trabajo rutinario: sacar un disco, promocionarlo, otro disco…?
D.M.: No, porque de momento creo que lo hago bien. No me impongo una hora de trabajo. Está siendo bonito escribir, para mí es algo vital. Si no escribiera, probablemente explotarían las cosas que llevo dentro. Porque no soy de contarle mis cosas a nadie, entonces es algo vital. Lo mismo estoy 3 meses escribiendo que 6 sin escribir. No tengo un horario. Está siendo muy llevadero, muy bonito, muy normal. Si fuera una rutina, no podría. A mí no me gusta que me impongan nada. Si me dijeran: tienes que estar 8 horas al día componiendo, entonces, seguramente, lo dejaría.
M.G.: Acabas de telonear a David Bisbal. ¿Cómo fueron esas actuaciones y cómo surgió la idea de tocar con él?
D.M.: A mí los comentarios que me están llegando son buenos, la gente queda muy contenta. Luego se refleja también en el Facebook, porque a lo mejor había unas 20 solicitudes a la semana de amistad, y desde que estoy haciendo los conciertos con él me llegan 30 al día. Así que, genial, a la gente le está gustando. Y la idea fue de la agencia de management, por cuestiones de marketing. Buscaban a alguien para abrir los conciertos y le preguntaron: ¿qué te parece Diego Martín? Y él me ha dicho que le encantó la idea y está muy contento de que sea yo.
M.G.: ¿ Habías preparado los conciertos para espacios multitudinarios o tu propuesta era más para locales pequeños, llenos de fans? ¿Qué formato prefieres?
D.M.: Nosotros cuando preparamos los conciertos, lo hacemos para el sitio donde nos llamen. Yo he hecho de todo desde que empecé: tanto para 7000 ó 6000 personas, como acústicos para salitas de 500-600. A mí me gusta estar en el escenario y me encantan las dos posibilidades: la de eléctrico y la de acústico. Lo que quiero es tocar.
M.G.: ¿Este verano cómo se presenta, qué conciertos tienes?
D.M.: Bueno, la cosa está como está. Junio ha sido muy bonito, he tenido 8 ó 9, que tal y como están los tiempos, está bien. Julio voy a estar un poquito más descansado, tengo 4 nada más, como en agosto. En septiembre empieza a subir la cosa, estaré más ocupado. Este año yo creo que se van a hacer más en invierno. No yo, sino prácticamente todos, vamos a hacer teatros y salas.
M.G.: Y eso que el trabajo de los cantantes siempre ha sido en verano…
D.M.: Ahora seguramente vamos a trabajar más en invierno que en verano. Es una cuestión de cachés. Un Ayuntamiento no puede pagar 20.000 euros por nadie. Y tú no puedes ir a tocar eléctrico, con banda, por 10.000. Tendrías que ir en acústico. Por eso creo que se va a trabajar más en invierno. Pero bueno, ¡ya está bien! En invierno, con 6ºC, no puedo ir a la playa, llevo 5 años sin disfrutar nada. En invierno es mejor, simplemente tienes que cuidarte más la garganta porque hace más frío.
M.G.: ¿Y en Castilla y León habrá alguno, podremos verte?
D.M.: No lo sé aún, lo iremos poniendo en la web, pero poco a poco. Porque tal y como está la cosa, que ponen un concierto y luego te lo suspenden… Hay gente que se saca los billetes para venir a vernos con un mes de antelación y resulta que después se cancela el concierto porque no pueden pagar. Entonces vamos poniendo sólo los que son seguros, y con 15 días de antelación nada más, para que no haya problemas.
Nota de la Redacción: Queremos agradecer la profesionalidad de Miriam Garcimartin porque tras sufrir un gravísimo trance en su vida personal ha sido capaz de cumplir con su vocación periodística y construir esta gran entrevista a Diego Martin. Desde Revista de Castilla y León nos solidarizamos con Miriam en su dolor inmenso. Muchas gracias por tu trabajo y por tu buen hacer y mucho ánimo para seguir. Él seguro que estará orgulloso.
REBECA JIMÉNEZ EN LAS VELADAS MUSICALES DEL HOTEL SANTANA EN SEGOVIA
Como ya es habitual en Segovia, los hermanos Santana vuelven a revolucionar el panorama musical de la ciudad con una propuesta altamente recomendable. 
¿Quién no ha soñado alguna vez con terminar una cena entre amigos asistiendo a la actuación de su cantante favorito? Pues este sueño se ha hecho realidad en el Hotel Santana, propiedad de unos hermanos para los que la innovación, la gastronomía y el buen gusto son los pilares fundamentales sobre los que se asienta todo su trabajo.
El concierto de este sábado corrió a cargo de la segoviana Rebeca Jiménez, que deleitó a los comensales con una actuación intimista y marcada por su característica voz. Ella tomó el relevo de otros artistas que han pasado por allí en los últimos meses, como Pablo Carbonell o Pepe Luis Carmona, de Ketama.
Y es que el interés de estas veladas musicales radica en la integración de varias propuestas en una, ya que la oferta va desde la degustación de una cena con actuación, hasta la posibilidad de alojarse en el hotel, finalizando el fin de semana con un desayuno tipo buffet.
Tras la magnífica cena compuesta por tres entrantes, un segundo plato, postre, vino y café, Rebeca Jiménez apareció en la pequeña tarima habilitada para la ocasión de riguroso negro. Sentada delante de su teclado, fue desgranando sus temas más conocidos mezclados con los que hoy tan sólo son la maqueta de su próximo disco y que la cantante tuvo la deferencia de presentar ante sus paisanos.
Acompañada por su inseparable Mario Raya a la guitarra, Rebeca se ganó los aplausos de todos los asistentes al evento, a pesar de que, como ella misma reconoció, algunos de ellos habían llegado hasta el hotel más seducidos por la cena que por la actuación en sí misma. Pero sin duda también ellos quedaron hechizados ante la voz rota, rasgada y llena de matices de la que fuera novia de uno de los mejores compositores de nuestro país, Quique González. Todo un lujo para los cinco sentido.
ESCAPADA PARA EL PUENTE: VALENCIA
El 23 de Abril celebramos el día de nuestra comunidad, Castilla y León, también conocido como Día de Villalar. Aprovechando que sólo los castellanoleoneses y aragoneses, que también celebran su día, estamos de fiesta, ésta se convierte en una fecha oportuna para partir hacia un destino muy turístico sin sufrir las masificaciones y atascos de cualquier otro puente a nivel nacional. 
Sí aún no tienes plan o estás indeciso, desde esta página vaya la recomendación de un destino que puede satisfacer las pretensiones de toda la familia. Arte, cultura, historia, sol, playa y modernidad confluyen en la capital del Turia, Valencia.
El principal atractivo de la ciudad en estos momentos es su vanguardista Ciudad de las Artes y las Ciencias. Este complejo creado para la divulgación científica, cultural y artística, fue diseñado por los arquitectos Santiago Calatrava y Félix Candela e inaugurado en 1998.
La visita incluye tres lugares, aunque también cabe la posibilidad de elegir lo que se quiere ver. Para empezar, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe es un edificio que simula el esqueleto de un dinosaurio. Este museo interactivo permite al visitante acercarse a la ciencia de una manera divertida, con una serie de juegos que nos dan a conocer un poco mejor nuestro cuerpo, el espacio, el clima, etc.
Después de reponer fuerzas, la visita continúa con el Oceanográfico, el acuario más grande de Europa. En él viven unos 40.000 animales. Uno de los espectáculos más demandados es el de los delfines en su delfinario, pero también llamarán la atención de los niños las focas, tiburones, aves, pingüinos, belugas y hasta leones marinos. Todo ello repartido en distintos pabellones según el lugar de origen de cada especie.
Tras recorrer la magnífica obra arquitectónica de L'Umbracle, un paseo ajardinado paralelo al Museo de las Ciencias, llegamos a L'Hemisfèric, el ojo que alberga una gran cúpula con pantalla en formato IMAX, en la que se proyectan varias películas que permiten adentrarse en el mundo egipcio o a la era de los dinosaurios gracias a su efecto envolvente.
Pero Valencia es mucho más. El Jardín del Turia que cruza toda la ciudad es un lugar ideal para montar en bici y pasear con los niños, así como la conocida playa de La Malvarrosa y Las Arenas, situada junto al puerto.
Ya en el casco antiguo, pequeños callejones peatonales nos acercan a la época en que Jaime I reconquistó la ciudad, en poder de los moros. En torno a la pintoresca Plaza de la Reina se encuentra la Catedral gótica con su “Micalet”, la iglesia de Santa Catalina y la Basílica de la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad. Además de la famosa plaza del Ayuntamiento, podrás visitar el Mercado Central y la Lonja de la Seda, así como los sistemas defensivos que quedan en la ciudad: las Torres de Quart y de los Serranos.
Si se busca algo típico, y aunque no sean Fallas, el Museo Fallero expone las afortunadas que fueron “indultadas” de la quema. Por supuesto, si a todo esto se le acompaña de una rica paella regada con un buen zumo de la dulce naranja valenciana, uno se irá de la tierra de las flores, de la luz y del color con la sensación de haber disfrutado de toda la esencia de una de las ciudades más interesantes de nuestro país.
BENJAMÍN PRADO EN LA TERTULIA DE LOS MARTES
2010 ha comenzado prometedor en Segovia en lo referente a la oferta cultural. Dos obras teatrales de gran calidad como “Fedra”, con Ana Belén o “La Marquesa de O” de Amaia Salamanca, Los Golden Apple Quarter con su humor inteligente y música de primerísima categoría de la mano de Pereza y Paloma San Basilio, que colgaron hace días el cartel de no hay entradas, invitan al optimismo. Caja Segovia no quiso quedarse atrás y en su tertulia habitual de los martes contó con la presencia de Benjamín Prado. 
El poeta, novelista, coautor de canciones, columnista y unos cuantos perfiles más, lo que imposibilita encasillarle en un género concreto (y bien que se jacta de ello), ofreció una charla amena, cargada de anécdotas y por momentos divertida, tarea harto complicada cuando el tema sobre el que gira la conversación es la literatura.
Durante una hora, Benjamín fue desglosando su trayectoria vital y cómo la suerte ha jugado un papel decisivo en ella. Como cuando dio el salto a la prosa por el empeño de un amigo, aunque él nunca había escrito nada que no fuera poesía. O incluso el momento en que conoció a su ídolo y responsable de su vocación, el mítico Bob Dylan. Hasta tal punto llega su admiración que, tras perseguirlo en nueve de sus once conciertos en España, pudo por fin llegar a él y hacerle entrega de un par de sus obras para que las leyera. Y es que siempre le ha tomado como referencia: “nunca escribo nada que pudiera avergonzar a Bob Dylan”. Para que su mentor se enorgullezca de él, invariablemente hace una mención especial de su persona en sus libros. “Soy muy supersticioso”, se excusa.
Este alumno aventajado de Alberti, al que conoció un día por casualidad al salir de casa para comprar una barra de helado, convino que la mayor lección que aprendió del poeta era su auténtica fe en la literatura: “Un día iba con él en el coche y tuvimos un accidente. Le miré y vi que tenía una gran mancha de sangre. De pronto me preguntó: ‘¿Benjamino, estamos muertos?' Y yo le dije: ‘no, sino no estaríamos hablando. Ahora viene la ambulancia'. Y él contestó: ‘yo creo que estamos muertos, pero vamos a hacer una cosa. Si soy capaz de recordar unos versos de Ruben Darío es que estamos vivos'. ¡Y se puso a recitarlos!”. Así era el genio gaditano.
El autor de obras tan importantes como “Raro”, “ Nunca le des la mano a un pistolero zurdo” , “ Dónde crees que vas y quién te crees que eres”, “No sólo el fuego” o “Mala gente que camina” es noticia estos días por su colaboración en el disco del siempre genial Joaquín Sabina, “Vinagre y Rosas”. Tras un viaje a Praga en el que Benjamín necesitaba huir de una ruptura sentimental y Sabina salir al encuentro de las musas, se fraguó este álbum que también ha dado lugar al libro “Romper una canción”, en el que desmenuzan los detalles del proceso de creación. Un amigo es un amigo, pero no piensa repetir experiencia con nuevos cantantes, ya que no es partidario de escribir para otros: “Yo no hago encargos, no soy Telepizza”.
Aunque no sólo de la escritura vive Benjamín. Hombre comprometido políticamente, confesó seguir siendo rojo y demócrata por encima de todo: “los dictadores son dictadores, sean de la ideología que sean, porque sólo tienen una: la del poder”. ¿Lo próximo que prepara? Un libro sobre inteligencia emocional. Con tan buenos maestros, la empresa no debe ser tan compleja.
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ANA BELÉN DESLUMBRA CON “FEDRA”
El Teatro Juan Bravo de Segovia inicia el ciclo “Clásicos” de 2010 con una tragedia griega cargada de pasión, dolor y un final irrevocable.
Fedra es uno de esos papeles que toda actriz gusta de interpretar. Mujer apasionada pero con un sentido del honor desorbitado, vaga por el mundo entre las sombras de sus deseos y unas convenciones sociales que carga a sus espaldas con inmenso dolor. Fedra, princesa de Creta, no puede soportar la tentación insana que representa para ella, durante la ausencia de su marido Teseo, su hijastro Hipólito. Pero aunque prefiere ser una amante silente a pesar de que ese secreto esté a punto de ahogarle, su criada, interpretada por la gran dama del teatro Alicia Hermida, ejerce de Celestina y destapa el enredo contándole todo al joven, un sorprendente Fran Perea.
La perspectiva de engañar a su padre, por el que profesa un amor desmedido, y su escaso interés por las mujeres, llevan al casto Hipólito a aborrecer tal proposición y a reaccionar con dureza. Fedra mantendrá aún un encuentro con él para llevarle hasta el abismo de su lecho, donde no consigue sino que su pena sea mayor al verse rechazada con tanta acritud. No hay nada peor que una mujer herida, y Fedra, alentada por su fiel nodriza, trama un plan para salvar su honor y que el pecado recaiga sobre Hipólito. Cuando Teseo vuelve de la guerra, la confesión de Fedra le lleva a la incredulidad, pero su amor por ella acaba cegándole. Hipólito será desterrado y morirá durante su marcha. Fedra, arrodillada ante el cuerpo agonizante del objeto de su deseo, se arrepiente de su mentira y muere en brazos de su amado.
Como buena tragedia griega, tiene todos los ingredientes para que los actores puedan lucirse. Y entre ellos, Ana Belén brilla con luz propia. Desgarradora, sufriente, malherida y despechada. La actriz es capaz de representar cada sentimiento con la precisión de un reloj suizo. De varios quilates son los momentos en que comparte escenario y confidencias con Alicia Hermida, que acabó exhausta al finalizar la obra. Gracias al texto y al acierto de los actores era posible transportarse a la Grecia clásica, porque la tarea se tornaba complicada ante la excesiva simplicidad escenográfica que nos brindó José Carlos Plaza. Y es que quizá cuando uno cuenta con Ana Belén, no se necesitan otros artificios.
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Quique González presentó en Segovia su último trabajo, “Daiquiri Blues”
Hay músicos a los que las musas vienen a visitar con mayor frecuencia que al resto de los mortales. Quique González es uno de esos elegidos. Da igual que se halle en Vega de Pas, su pequeño refugio cántabro, en un bar solitario y canalla de los bajos fondos madrileños o en Nashville, lugar en el que se cocinó este disco. Ellas siempre acuden fieles a su cita con el cantante. Su último y apasionado encuentro ha dado como resultado un cóctel de inconformismo, melancolía y heridas de guerra bien mezcladas para que los tragos no resulten tan amargos.
Que el contenido es bueno, ya que está elaborado por un gran barman ayudado por los mejores músicos estadounidenses, es evidente. Pero a veces hay que saber en qué recipiente puede servirse tal exquisitez. No todos son válidos. Y eso es lo que se pudo comprobar en el tercer concierto de la gira, el de Segovia.
Con media hora de retraso sobre el horario previsto y con una sala-discoteca a punto de reventar, salió la banda a darlo todo a pesar de que desde el primer momento se hizo más que evidente que el local elegido no era el adecuado para una música intimista y lírica como la suya. En mitad del concierto, cuando Quique se queda solo y exprime su faceta de cronista nocturno con guitarra y armónica como únicas armas, el clímax se rompe por el ruido de fondo y no le queda más remedio que reconocer que no es la cita apropiada para ponerse íntimos. Una pena. Tampoco pudo contarnos la historia que encierra cada tema, ya que el murmullo constante de los convidados de piedra que allí se encontraban impedía concentrarse al resto del público que venía de ciudades donde las entradas ya estaban agotadas. Nada que ver con los locales en los que empezó a tocar, tipo el Búho Real, con gente que no canta, no habla y cuyo fin es escuchar con atención la voz susurrante y sensual del madrileño errante.
Quizá el neón con el título del disco que destacaba en un escenario mal iluminado invitaba a beber. Pero el repertorio no pide fiesta. Son poemas dolientes que fue ofreciéndonos íntegramente. Para los temas clásicos hubo tiempo, pero menos, q al nuevo disco había q darle rodaje. Sí cayeron “Salitre”, “El Campeón”, “Miss Camiseta Mojada” o “Pequeño Rock & Roll”.
“Daiquiri Blues” no contiene canciones tipo “Hotel Los Ángeles” (q cerró los bises, por cierto). “Riesgo y Altura”, “Lo Voy a Derribar” o “Bajo la Lluvia” necesitan, piden, exigen que sólo se oiga la respiración del de al lado, q está sintiendo lo mismo q tú en esos momentos: calor. O un sudor frío. No las cervezas q corren y las voces q gritan. Quique nos hizo saber lo q de verdad le gusta: "me encanta veros con los ojos cerrados mientras cantáis las canciones. Qué maravilla". Eso resume la esencia de su música. Un tipo enorme, un incomprendido luchando contra la mediocridad y un público de oídos “cuarentaprincipalizados”. No es fácil. Pero esperemos q siga manteniendo su filosofía de vida: "Yo no voy en dirección contraria. Voy en mi dirección".
El Festival de Cine Europeo de Segovia, MUCES, que celebraba este año su 4ª edición, ha sido clausurado esta semana tras siete días de interesantes proyecciones.
Segovia, 26 de noviembre de 2009.-Año tras año el número de films proyectados va en aumento, pues el público ha respondido de forma muy positiva, ya sea por el atractivo cartel ofertado o por el popular y simbólico precio de un euro por entrada. Así en esta ocasión fueron 80 las películas programadas, 11 más que en 2008, repartidas en distintas categorías.
Dentro de la sección oficial de la Muestra, que presenta obras aún no estrenadas en España, los platos fuertes eran la ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes 2009, “La Cinta Blanca” y la premiada con el Oso de Oro en el Festival de Berlín 2009, “La Teta Asustada”. Además esta edición contó con dos apartados nuevos con la intención de acercar el festival a todo tipo de públicos, los denominados “Cine de Animación” y “Cine Joven”.
Ya en la sección no oficial encontrábamos propuestas de todo tipo. El “Cine Documental” repasó la vida de gente tan dispar como Puskas, Picasso, Franco o los actores de doblaje. Buena fue la idea de darle relevancia a películas que no tuvieron en su momento la divulgación que merecían, dentro del ciclo: “Lo Nunca Visto: Naranjo en Flor” o lo contrario, films considerados obras maestras pero a los que las nuevas generaciones es posible que no hayan tenido oportunidad de acercarse, en la llamada “La Mirada Necesaria”.
Dos son las secciones que cada año muestran los trabajos de un país y un cineasta concretos. Respecto al primero, este año la retrospectiva se dedicó al Reino Unido, país muy prolífico cinematográficamente hablando, y el director de cine homenajeado fue el gran Jaime Chávarri. Autor de títulos tan conocidos como “Las Cosas del Querer” o “Camarón, un mito”, recibió el aplauso de sus compañeros de profesión en el Parador de Turismo de Segovia, en una ceremonia entrañable en la tierra por la que confesó sentir un cariño especial.
Y como no podía ser de otra manera en una ciudad tan vinculada al séptimo arte como Segovia, la Muestra dedica un espacio llamado “Rodada en Segovia” para recordar todas aquellas obras que durante unos días convirtieron las calles de la ciudad en un gran plató de cine.
Pero no sólo de películas vive el Festival. Los espectadores también han tenido oportunidad de volcarse en otras activi
dades más participativas y directas como los talleres de cine, el Concurso de Guiones o el espectáculo callejero del grupo Bash Street emulando a Buster Keaton, el genio del cine mudo.
Si después de este auténtico maratón cinematográfico aún han quedado ganas de más, merece la pena acercarse a La Alhóndiga para visitar la exposición “Trajes de Cine”, donde es posible sumergirse en las entrañas de un rodaje al poder contemplar de cerca los vestidos con los que actores de la categoría de Russel Crowe, Charlton Heston o Natalie Portman rodaron en España algunas de las películas que han quedado ya para siempre en la memoria colectiva.
LOS SEGOVIANOS ABRAZAN A SU ACUEDUCTO
El monumento más emblemático de Segovia está de celebración. Tras festejar en 1974 su bimilenario anticipadamente, ya que su origen no se remonta hasta entrado el siglo I d.C, vuelve a celebrar 35 años después una fecha conmemorativa importante: el 125 aniversario de su declaración como Monumento Nacional. 
Cualquier excusa es buena para acordarnos de nuestro vecino de piedra y en esta ocasión la felicitación debía ser a lo grande. Con la candidatura de Segovia a Ciudad Europea de la Cultura en 2016 como telón de fondo, la ciudad quiso mostrarle al mundo que cuenta con un aliado que por sí solo merece la obtención de la capitalidad.
Por eso, en la mañana del sábado 17 de octubre, se superaron todas las expectativas y más de un millar de personas se concentraron en torno al Acueducto para abrazarlo mientras cantaban el cumpleaños feliz. La organización tenía previsto repartir entre los invitados al acto 800 camisetas conmemorativas, que se agotaron en pocos minutos. Una cadena humana entrelazada rodeando sus arcos, sirvió como nexo de unión del puente romano con familias enteras, jóvenes, políticos y hasta órdenes religiosas. Todos, sin excepción, quisieron estar presentes en un día tan especial para uno de los monumentos más conocidos de nuestro país.
Y como en toda buena fiesta de cumpleaños que se precie, se invitó a chocolate a los participantes, que además recibieron un diploma acreditativo de su presencia en el acto. Ya por la noche, la música corrió a cargo de la Orquesta Sinfónica de Segovia y el alcalde dedicó unas palabras en nombre de todos los segovianos, al que denominó como “el alma de la ciudad”.
Porque este testigo mudo del devenir de la Historia, como muy bien atestiguan las fotografías que se muestran estos días en La Alhóndiga, ha visto deslizarse entre sus arcos a multitud de personajes cuyas vidas transcurrieron a sus pies y de las que él se ha ido adueñado silenciosamente. Al ver hoy la salud que desprenden sus piedras tras la rehabilitación que sufrió hace ya algunos años, la continuidad de esta complicidad con los segovianos parece estar garantizada durante muchos siglos más.
II ENCUENTRO INTERNACIONAL DE BANDAS MILITARES
Tras el éxito del año pasado, Segovia volvió a celebrar este fin de semana el II Encuentro de Bandas Militares procedentes de varios países europeos. El acontecimiento, conocido como "Segovia Military Tattoo", tuvo una gran acogida de público tanto por las calles donde se celebró el desfile como en el enlosado de la Catedral y la Plaza Mayor, que se llenó para ver actuar a las bandas procedentes este año de España, Alemania e Italia.
Representando al ejército español, los músicos de La Guardia Real y La Brigada de Infantería Ligera Rey Alfonso XIII, II de la Legión española, acompañados de su emblemática cabra, fueron de los más aclamados por el público. También participaron dos Grupos de Recreación Histórica: el Regimiento Suizo Asociación Histórico Cultural "Teodoro Reding" nº3 de Málaga y el Regimiento Voluntarios de Madrid, que ya estuvieron presentes el año pasado en los actos conmemorativos del 200º Aniversario de la Guerra de la Independencia. Estas bandas no se limitaron a tocar, sino que también realizaron exhibiciones de movimientos de armas y evoluciones tácticas de combate.
Pero la sorpresa llegó con los italianos. Los elegantes Sbandieratori dei Borghi e Sestieri Fiorentini mezclaron la música con espectaculares malabares con banderas, por lo que son más conocidos como Los Abanderados. El público respondió con aplausos ante cada demostración de destreza con las banderolas. Muy distinto pero igualmente efectivo fue el espectáculo que ofrecieron sus compatriotas de la "Famfara Bersaglieri" de San Dona di Piave, que llamaban la atención por sus grandes sombreros de plumas y sus carreras al trote mientras no dejaban de tocar los instrumentos. Un evento más en Segovia que pretende sumar puntos para la consecución de la Capital Europea de la Cultura.
EL ARTE Y LA MAGIA OXIGENAN SEGOVIA
El I Festival Internacional de Magia de La Granja de San Ildefonso y El Festival de Intervenciones Artísticas en Espacios Históricos, OxigenArte, han sido las propuestas culturales callejeras más interesantes en la provincia de Segovia este verano.
El Festival de Magia del Real Sitio acogió en el último fin de semana de julio a los mejores magos del mundo. Con más de 50 actuaciones en calles, parques y plazuelas, además de las galas en el Patio de la Real Fábrica de Cristales, aspira a convertirse en una de las referencias mundiales para los amantes de la magia en años venideros. La variedad y calidad de los espectáculos ofrecidos garantiza una larga vida a este Festival. Los magos supieron combinar con gran acierto sus trucos de cartas, malabares y globos con un humor para todos los públicos, en los que padres e hijos disfrutaron a partes iguales. La cercanía con el público propició el éxito de estos artistas no sólo de la magia, sino también de la palabra, con la que juegan a su antojo para adentrarse en la psicología del espectador.
Era arte, pero con un componente mágico importante el que nos propuso el artista Eugenio Ampudia en la ciudad de Segovia. Aunque algo fallida, la intención era hacer levitar al Acueducto con la colocación de espejos en su base, dando la sensación de que, 125 años después de ser declarado Monumento Nacional, flotaba en el aire. El experimento, denominado “Conductus Vocis”, también incluía la posibilidad de emitir sonidos a través de un micrófono que proyectaba unas luces de varios colores sobre el puente romano. En el Alcázar la propuesta era similar, pero en lugar de utilizar diversas luces, eran los cuerpos de los espectadores los que, a través de una tecnología novedosa, se grababan en vídeo para luego ser proyectados en su fachada, dando la sensación de estar “asaltando” el edificio.
Pero el arte no sólo se centró en los monumentos más emblemáticos de la ciudad, también en otros rincones del casco antiguo. Podíamos encontrar mientras paseábamos, unas lágrimas llorando por un teatro cerrado durante 25 años, un falso techo creando sombras en el suelo, setas gigantes y hasta bebés y unicornios hinchables. Uno de los aciertos de este Festival fue la posibilidad de visitar algunos patios de edificios históricos a los que no suele acceder el público. Cada uno estaba ambientado en una temática y un guitarrista nos adentraba en el mundo del arte y la reflexión mientras se podían escuchar sus notas entre las paredes silenciosas. Y es que si algo queda claro con esta experiencia es que si el gran público no frecuenta el arte contemporáneo, lo mejor es que sea ese arte el que nos invada a nosotros y se cuele en nuestra vida diaria.
MIGUEL RÍOS COMIENZA SU RETIRO EN GREDOS
Mediados de julio, los termómetros rozando los 40 grados y cientos de personas rodando sus maletas por el hirviente asfalto para emprender su particular huida hacia la playa. Aunque el panorama podría resultar desolador para los urbanitas que nos quedábamos en la ciudad, un año más “Músicos en la Naturaleza” nos ofrecía una propuesta evasora para una escapada de fin de semana. Miguel Ríos convocaba a los hijos del rock and roll al inicio de su gira de despedida en plena Sierra de Gredos.
Con 65 años a sus espaldas y 50 en la profesión, el rockero más longevo de la música española empieza a escribir las últimas páginas de sus “Memorias de la Carretera”. Unas memorias que se completan con un último disco de estudio, “Sólo o En Compañía de Otros”, y que se cerrarán dentro de dos años, cuando finalice la gira que marca su retirada oficial de los escenarios.
En vistas de que a Miguel ya se le pasaba por la cabeza la idea de la jubilación, sus compañeros se reunieron en un disco-homenaje bajo el previsible título de “Bienvenidos”, tributo merecidísimo que llega con cierto retraso. Después el rockero, como animal escénico que es, tuvo la idea de trasladar al directo ese afecto recibido en forma de versiones de sus canciones e invitó a acompañarle en el comienzo de este melancólico viaje a los mejores músicos del pop/rock patrio.
Con un escenario que simulaba la autopista entre Madrid y Granada, sus ciudades insignia, Miguel Ríos demostró a lo largo de tres horas largas que si se retira es más por un querer que por un no poder. Sobre la mesa puso toda la artillería pesada: “Bienvenidos”, “Antinuclear” (con un rotundo ‘No a Garoña' incluído), “Raquel es un Burdel” o “Sábado a la noche”; grandes éxitos de siempre que sonaron como nunca. Pero reservó lo mejor para compartirlo con sus amigos, ya estuvieran presentes o en forma de holograma espectral, como Sabina y Maná.
Entre los que estuvieron en carne y hueso, fue sorprendente comprobar cómo Mikel Erentxun se atrevía con “El Río”, llevada a un sonido acústico que avecina el viraje de la gira otoñal hacia los teatros. Antes Jorge Salán ya había acompañado al rockero a la guitarra en “Generación Límite”. Si hubo alguien que pudo hacer sombra en algún momento a don Miguel Ríos, quizás fue Ana Belén. Pero sólo porque apareció radiante con un vestido negro con transparencias para cantar “España Camisa Blanca”. Vocalmente, nadie. Cantar a su lado impone, sino que se lo digan a Álvaro Urquijo, que sufrió algún lapsus con la letra del clásico “El Blues del Autobús”.
Tras el relax, llegó como un vendaval Quique González, artífice del homenaje a Miguel y gran amigo y compositor de varios de sus temas. La química en el escenario se hizo palpable, y ese buen feeling continuó con Rebeca Jiménez. La voz femenina más sugerente del panorama musical actual versionó “Reina de la Noche”, superando con creces la revisión de esta canción realizada por Iván Ferreiro. Éste último tuvo que adoptar otro tema y le tocó “Año 2000” , aprovechando la ausencia de Celtas Cortos, a los que se anunciaba en las notas de prensa pero que tocaban ese día en Cantabria.
El concierto comenzó a tornarse más salvaje, gracias a la aparición en escena de los gamberros Pereza y su “Rockanrol Bumerang”; sumándose a ellos poco después Johnny Cifuentes para homenajear a Burning con “Mueve Tus Caderas”. El delirio de los más rockeros fue en aumento, y culminó con la aparición de Rosendo, al que Miguel también prefirió versionar antes que ser versionado. La canción elegida en esta ocasión fue “Maneras de Vivir”, del ex grupo del de Carabanchel, Leño.
El final prometía, girando de nuevo hacia ritmos más dóciles, donde Carlos Goñi y Miguel pudieron lucirse vocalmente con “Todo a Pulmón”. A estas alturas del concierto el público ya esperaba con impaciencia una de las canciones más queridas del cantante, “Santa Lucía”, cuyo dueto con Carlos Tarque de M-Clan se aventuraba como el más espectacular de la noche. Como un jarro de agua fría en la gélida noche abulense, Miguel anunciaba que Carlos no podía estar allí debido a una neumonía. Fue sin duda la nota negativa del concierto, aunque el público hizo lo que pudo para solventar su ausencia, coreando las partes en las que él debía cantar. Para no dejar un sabor amargo al final del espectáculo, el “Himno a La Alegría” nos reconcilió de nuevo con el cosmos, a la espera de que los astros vuelvan a hacernos vivir otra noche como ésta.
SEGOVIA DICE ADIÓS A SUS FIESTAS
Con el olor a pólvora todavía sobrevolando el cielo segoviano, el lunes pasado se puso fin a las fiestas de San Juan y San Pedro más largas y austeras que se recuerdan. Resulta contradictorio que unas fiestas cuya duración se ha ampliado para aprovechar dos fines de semana seguidos, hayan pasado sin pena ni gloria ante nuestras retinas.
Y es que, como todo el mundo sabe, este es un año de crisis. Y en ciudades tan pequeñas como Segovia se nota aún más. Cuando hay muchos días festivos y poco dinero en las arcas municipales, es difícil estirar el escaso elenco de actividades culturales programadas. Se podría resumir así: conciertos, pocos y trasladados a una Plaza Mayor con mala acústica y escaso espacio, la Feria también reubicada por las obras del futuro parque de bomberos, y, como colofón, el acto de presentación del parking del Claret que poco tenía que ver con las festividades, pero que se hizo coincidir para sumar una nueva actividad en el programa.
Espectáculos ha habido, sí, pero de corte menor. Aún recordamos con añoranza aquellas épocas en que disfrutábamos de al menos tres conciertos gratuitos de primer nivel y para todos los públicos bajo el Acueducto. Desde Rocío Jurado hasta Paloma San Basilio pasando por Luz Casal, Víctor Manuel y Ana Belén, M-Clan, Coti... Pero es que la oferta de conciertos de pago no tenía desperdicio. Por Segovia desfilaron artistas como Mónica Naranjo, Bisbal, Ricky Martin, Bosé, El Canto del Loco, Alejandro Sanz, Jarabe de Palo, Amaral…Podrán gustar más o menos, pero es indudable que son creadores reconocidos y que entrarían dentro de las posibilidades de nuestra ciudad. Ya hace tiempo que asumimos que La Granja de San Ildefonso se lleva la mejor oferta cultural de la provincia, al igual que le ocurre a Ávila con la Sierra de Gredos.
Este año hemos barrido para casa y los conciertos más importantes se centraban en la segoviana Rebeca Jiménez, los vallisoletanos con algún segoviano entre sus filas y presentes año sí, año también, Celtas Cortos, y los embajadores de la candidatura de Segovia Capital Europea de la Cultura 2016, El Nuevo Mester de Juglaría. Los tres grandes nombres, pero de cuyas canciones hemos disfrutado en innumerables ocasiones. A ellos se sumaron un grupo tributo a U2 y los valencianos Seguridad Social, músicos que desde hace años no sacan material nuevo. Un bagage demasiado pobre para las fiestas más importantes de la ciudad y en las únicas en las que podemos disfrutar de algún artista al aire libre. Por cierto, ¿alguien sabe qué paso con el anunciado concierto de Hombres G y Pignoise que iba a financiar Whisky Dyc? Este año ni pagando.
Pero también hubo momentos destacables. El espectáculo de luces y agua en el Acueducto, que fue suspendido por la lluvia el año pasado, resultó de lo más espectacular. La corrida de toros fue entretenida y con toreros de primerísima fila. Y los conciertos, tras salvar problemas técnicos, se solventaron con acierto. Mención especial merece Rebeca Jiménez, una artista que sorprendió por su calidad y sencillez en el escenario. Allí subida y viendo el panorama, alertó a sus paisanos: “venga, no seáis sosos, que ya sabéis la fama de fríos que tenéis por ahí…” Quizá esto lo explique todo.
En estos días en que se eleva a los altares a un presidente de fútbol madrileño por ser capaz de hacer negocios millonarios con la compra-venta de futbolistas, llega un tipo delgaducho a la capital de España con sus gafas de espejo y su sombrero de cowboy y conquista la ciudad.

Y es que Bunbury es uno de esos personajes singulares que tienen un aura especial. Lo he podido comprobar este año al asistir a un par de conciertos suyos en Madrid. El primero fue en diciembre en la sala Joy Eslava donde desgranó por completo para un público muy reducido su último álbum, “Hellville de Luxe”. Esta vez la cita era en la Plaza de Toros de Las Ventas, un lugar en el que hacía 20 años que no tocaba. Y en verdad resultaba extraño ver a tanta gente vestida de negro esperando en los aledaños de la plaza. Un taxista despistado preguntaba si esa tarde había corrida de toros. Y es que costaba imaginarse que en semejante territorio iba a tener lugar el concierto que horas después viviríamos.
Con más de veinte minutos de retraso sobre el horario previsto y calentando motores a través de las pantallas gigantes instaladas en el fondo del escenario, salió al ruedo un hombre delgado enfundado en un ajustadísimo traje negro. Era Bunbury. Segundos antes ya lo habían hecho los integrantes de La Banda, como él mismo ha bautizado a sus músicos. Dos enormes cortinas de terciopelo granate y unas lámparas en el techo ponían la nota glamourosa que tanto le gusta al cantante.
Los primeros compases fueron tremendamente eléctricos, con “El Club de los Imposibles” para abrir boca, seguido de la inquietante “La Señorita Hermafrodita”. Las incursiones en “Helville de Luxe” mantuvieron el nivel de intensidad, con un Enrique en plena forma y demostrando que es un auténtico animal escénico. Es justo decir que gran parte de culpa de que el disco sea tan bueno la tiene el productor Phil Manzanera. El mítico guitarrista de Roxy Music quiso acompañar al cantante en una noche tan especial y se marcó unos solos estupendos en “Hay Muy Poca Gente” y “Bujías para el Dolor”. “De poca gente nada, estamos todos”, gritó Bunbury en su primer saludo al público. El concierto prometía. La emoción no bajaría un ápice y tras la despedida del guitarrista, Enrique quiso acordarse de su compañero del alma, Nacho Vegas, con el que compartió disco y gira y al que le debe seguir hoy encima de un escenario. “Puta Desagradecida” fue la incursión inesperada en ese álbum y otro de los regalos que quiso ofrecerle al público madrileño.
Como un camaleón que muda de piel, explotó sus dotes interpretativas implorando clemencia arrodillado con “Sólo Si Me Perdonas”, para luego enfundarse una camisa roja estrellada y su inseparable boa negra y suplicar con desgarro en “Sácame de Aquí”. Los fans ya estábamos totalmente entregados, pero ayudó un poco más el hecho de que a continuación sonaran dos singles de uno de sus álbumes más queridos, “Pequeño Cabaret Ambulante”: “De Mayor” y “El Extranjero”, con brindis incluido dedicado a los hermanos inmigrantes. Tras este tema que en directo adquiere un tono más circense y festivo que en su versión original, sonó una de las que, incomprensiblemente, no es fija en el repertorio. “Doscientos Huesos y Un Collar De Calaveras” es uno de los temas más interesantes de “Helville de Luxe” y en directo pone verdaderamente la piel de gallina.
El concierto experimentaría después unos cambios de ritmo brutales y necesarios, empezando con la más coreada y “bluseada”, “Infinito”, vuelta al negro riguroso y acelerando en “El Hombre Delgado Que No Flaqueará Jamás” y “Sí”, y volviendo a una balada que fue sin duda una de las interpretaciones más memorables de la noche, “El Rescate”. Bunbury tocó todos los palos y toreó con soltura y mucho arte para contentar a todo el mundo. El recuerdo a su etapa con Héroes del Silencio lo salda con “Apuesta Por El Rock N' Roll”; satisface el gusto del público con “Lady Blue” ajustada a su show actual, ya que parece rechazar su primer disco, y una vez cumplidos los compromisos, se marca una de sus composiciones favoritas y con una gran carga crítica: “El Anzuelo”.
Nada parecía hacer presagiar lo que nos esperaba después. El set íntimo que se marca en las siete últimas canciones es para quitarse el sombrero. Con un chaleco y un look muy americano, Enrique se pone serio y nos deleita con varias joyitas como “El Porqué De Tus Silencios”,“El Viento A Favor” y “No Me Llames Cariño”. Otra sorpresa más y que subió las cotas de emoción a las nubes fue esa versión de la ranchera “El Jinete” que Bunbury lleva a su terreno con gran acierto. Pero la traca final dejó al público enmudecido. Ya pocos cantaban, sólo podías quedarte embelesado ante una de las mejores voces que ha dado la música patria. “Canto (El Mismo Dolor)”, junto con “Y Al Final” nos dejaron en un estado de shock del que costó recuperarse. Pero no tuvimos más remedio que hacerlo, pues ante lo que parecía la despedida, Enrique pidió que aún le dejaran una más. “Es momento de ir yéndose poco a poco…”. “El Tiempo De Las Cerezas” fue la clausura de un concierto inolvidable en el que merecía haber dado la vuelta al ruedo.

